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El presidente del Gobierno y candidato del PSOE a las elecciones generales del 29 de noviembre paró este miércoles en el restaurante Arlanza de Quintanar de la Sierra (Burgos), junto al camping de la localidad, para almorzar y tomar un café antes de su mitin en el Forum Evolución de la capital burgalesa.

Lo que empezó como una parada discreta, en la que estuvo acompañado, entre otros, por la secretaria general del PSOE de Burgos y cabeza de lista al Congreso por la provincia, Esther Peña, se convirtió en un momento de cercanía con los vecinos de las tierras de Pinares.

La visita se intentó mantener en secreto, pero el helicóptero de la Guardia Civil y varios coches oficiales negros con antenas levantaron sospechas en el pueblo. Los asiduos del Arlanza y algunos vecinos se acercaron en cuanto circularon las primeras fotos.

Allí, entre mesas de madera y el ambiente habitual de un bar de pueblo, Sánchez compartió mesa y luego café con quienes quisieron saludarle o simplemente curiosear.

"Ha sido muy majo y agradable"

La dueña del local, Lavinia Marcus, relata a EL ESPAÑOL de Castilla y León la impresión que les dejó el presidente del Gobierno. "Le hemos visto muy tranquilo, ha estado en su ambiente, muy contento, muy abierto, muy majo y muy agradable con todo el mundo", afirma.

Marcus, de origen rumano, lleva dos décadas en España y tres años al frente del restaurante junto a su marido, Ioan Marcus. "Me siento muy afortunada de que Pedro Sánchez haya venido a nuestro restaurante", explica.

La propietaria señala que el presidente les sorprendió por su cercanía. "Nos ha sorprendido mucho, no nos imaginábamos que iba a ser así, en la tele lo ves más serio y rígido pero ha sido muy amable con todo el mundo, muy simpático, muy abierto, se ha hecho fotos y ha hablado con todo el mundo, como una persona normal y corriente", apunta.

El nerviosismo inicial del equipo del Arlanza se disipó enseguida. "Nosotros nos pusimos un poco nerviosos cuando sabíamos que iba a venir al restaurante, había mucho secretismo, pero una vez que le hemos visto tan tranquilo, yo creo que le ha encantado el sitio, el ambiente, la gente y ha ido todo muy bien", asegura.

En la mesa del presidente hubo productos de la tierra y es que, según destaca Marcus, Sánchez y su comitiva comieron "una tabla de embutidos, ensaladas mixtas, boletus a la plancha, revuelto de ajetes y entrecot de la zona", entre otros productos. Además, brindaron con vino tinto.

La Cabaña Real de Carreteros

El encuentro tuvo también un componente local destacado. La Cabaña Real de Carreteros, la asociación de las tierras de Pinares de Burgos y Soria que recupera la historia de los carreteros que transportaban madera y pez con vacas serranas negras, actuó de anfitriona.

No es la primera vez que Sánchez se acerca a esta tradición: en 2021 recibió en La Moncloa a una representación de la Cabaña, junto a Teresa Ribera, a la que entregaron una talla de madera que simboliza el confinamiento de la reina Juana en Tordesillas y la importancia de la protección de los bosques.

Después del café, el presidente continuó hacia Burgos para el acto de precampaña de las 18:00 horas en el Forum Evolución.

En Quintanar de la Sierra, sin embargo, el almuerzo se ha quedado como uno de esos episodios que se comentan durante días en el bar: el de un presidente que, según quienes le atendieron, se mostró abierto, cercano y disfrutando del ambiente de un pueblo de la Sierra.