El AVE a Vitoria desde Burgos empieza a coger forma sobre el terreno, aunque el viaje completo aún requerirá de paciencia.
Durante una visita de obra a los trabajos de perforación y explanación que se ejecutan entre Pancorbo y Ameyugo, el secretario de Estado de Transportes y Movilidad, José Antonio Santano, estimó que el tramo completo de la Línea de Alta Velocidad entre Burgos y Vitoria podría estar listo para entrar en servicio "en unos cuatro o cinco años", situando la meta en el horizonte del final de la década.
El punto elegido para la visita no es casual: los 8,4 kilómetros entre Pancorbo y Ameyugo son un verdadero rompecabezas técnico donde casi ocho de cada diez metros discurren bajo tierra o suspendidos en el aire.
Estado actual de las obras.
Para salvar los complicados Montes Obarenes y no interferir con la autovía A-1, los operarios levantan viaductos espectaculares y perforan el túnel de Pancorbo, de 4 kilómetros de longitud, en una obra que roza los 390 millones de inversión.
Más allá del reto de ingeniería en Pancorbo, el Ministerio defiende que todo el eje avanza de forma acompasada. Adif prevé adjudicar este mes las obras entre Manzanos y La Puebla de Arganzón, mientras tramita las contratas de Piérnigas-Pancorbo y ultima el arranque en la variante del Valle de las Navas.
En total, más de 3.000 millones de euros de inversión pública y fondos europeos para que los 100 kilómetros de trazado —con paso y bypass en Miranda de Ebro— conecten definitivamente la red castellana con la 'Y' vasca y el Corredor Atlántico.
