Un tercer paciente oncológico, de los cinco que recibieron una dosis seis veces mayor a la pautada por un error en la preparación del fármaco, ha fallecido en el Hospital Universitario de Burgos tras cuatro meses ingresado en la UCI, según han confirmado fuentes hospitalarias a este medio.
El fallecimiento se ha producido como consecuencia de las lesiones provocadas por la sobredosis del fármaco, un caso que investiga la justicia por delitos de homicidio y lesiones por imprudencia profesional grave. Cabe recordar que dos de esos pacientes afectados fallecieron en diciembre.
El origen del suceso se sitúa en un "error humano" reconocido por el propio hospital durante la dilución del medicamento, lo que generó un exceso de concentración letal, seis veces más alta de la pautada.
Actualmente, el Tribunal de Instrucción número 1 de Burgos investiga los hechos. En concreto, según sostiene la Fiscalía, podrían ser constitutivos de dos delitos de homicidio imprudente por imprudencia profesional grave y tres delitos de lesiones graves.
Las diligencias judiciales buscan determinar la trazabilidad del fármaco en el sistema informático y la responsabilidad de los profesionales implicados en la revisión de los protocolos.
Según la denuncia impulsada por la Asociación El Defensor del Paciente, el origen del error estaría en la configuración del medicamento Cabazitaxel dentro del sistema informático Oncofarm, supervisado por farmacéuticos del Sacyl.
