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El acusado de causar la muerte violenta del joven vallisoletano Sergio Delgado, J.L.N.I., afirmó hoy en Burgos que desconoce cuál fue el “detonante que le hizo actuar así” la noche del 24 de febrero de 2024 en la Flora, donde la víctima falleció a raíz de un puñetazo en la nariz.

Aunque no estaba previsto que hoy prestase declaración el acusado, su intervención se adelantó un día y respondió a las preguntas del Ministerio Fiscal, a sugerencia del presidente de la Sala y conformidad de todas las partes.

Durante la sesión, J.L.N.I explicó lo que hizo durante ese día, los momentos previos al suceso y también lo que ocurrió una vez Delgado cayó al suelo. Así, indicó que ese viernes, tras salir de trabajar, quedó con unos amigos para celebrar un cumpleaños y se dirigieron a comprar alcohol y posteriormente se dirigieron al Callejón de las Brujas para hacer “botellón”. Allí asegura que bebió “ron a palo seco” y sobre las tres de la madrugada bajaron a Las Llanas, al local Madame Kalalú.

“Recuerdo estar pasándomelo bien, todo iba bien y pedí más consumiciones”, indicó durante el juicio. Explicó además que, al salir del bar, se les acercaron unos chicos preguntando “dónde podían continuar la fiesta”. Entre ellos, se encontraba Sergio Delgado, y el acusado afirmó que empezó a hablar con él.

“Una conversación que recuerdo muy amable. Me contó que trabajaba en Madrid, pero que era de Valladolid y que estaban celebrando una despedida de soltero”, indicó el acusado, que reiteró en varias ocasiones que “habló bien con él, sin ningún tipo de problema”. En este punto, negó haber entablado una conversación acerca de fútbol, y ante la insistencia de la Fiscalía, señaló que “no habla de ello con alguien a quien no conoce”.

En este punto, y llorando, el acusado reconoció propinar el puñetazo a la víctima e indicó a los presentes que había tenido “dos años” para pensar en lo sucedido, y aún a día de hoy, sigue sin saber “el detonante que me hizo actuar así”. “La peor decisión que he tomado en mi vida: dar ese puñetazo”, añadió, a la vez que señaló que “no quería que esto sucediese”, y en ningún momento imaginó lo que podría pasar.

Así, repitió en más de una ocasión que “estaba borracho”, y que no recordaba todos los detalles de la conversación. En relación al tiempo que transcurre desde que Sergio Delgado le dice que es de Valladolid hasta que le propinó el puñetazo en la nariz, pasan unos “cinco minutos”, tal y como indicó él mismo, por lo que rechaza que la agresión estuviese motivada por el lugar de procedencia de la víctima.

Explica además que al ver caer a Delgado, se asustó “de la peor de las maneras” y se acercó pidiéndole que reaccionase. “Instintivamente, me salió irme de ahí completamente desorientado y asustado”, agregó. El acusado reconoció así que se marchó a casa de su abuelo y que se enteró del fallecimiento al día siguiente a través de un amigo.

Por otro lado, negó pertenecer a grupos radicales de fútbol, y aseguró que llevaba pegatinas del grupo Mancebos, porque se las habían entregado días antes en la previa de un partido del Burgos CF. “Le aseguro que no soy de ningún grupo radical”, reiteró el acusado, que volvió a explicar que el fútbol no fue un tema de conversación con Sergio Delgado.