M.L.Martínez / ICAL
Publicada

El acusado de causar la muerte violenta del joven vallisoletano Sergio Delgado, J.L.N.I., tomó hoy por primera vez la palabra a preguntas del presidente de la sala de vistas de la Audiencia Provincial de Burgos, si bien no está previsto que preste declaración hasta el último día de la vista oral, el viernes, 6 de febrero: “No soy ningún asesino. Le di el puñetazo a Sergio. Nunca lo he negado pero no quería que eso pasara” entre lágrimas y sollozos.

La Audiencia Provincial de Burgos acogió hoy la primera sesión del juicio con jurado popular por el crimen de Las Llanas contra el agresor J.L.N.I. que acabó de un puñetazo con la vida del vallisoletano Sergio Delgado cuando disfrutaba en Burgos junto a sus amigos de una despedida de soltero la noche del 24 de febrero de 2024.

Para el Ministerio Público hubo dolo o intencionalidad en la agresión, por lo que pide 12 años por un delito de homicidio, mientras que el letrado de la familia, que ejerce la acusación particular, eleva la petición a 20 años de cárcel al entender que se trata de un asesinato.

Está previsto que la vista oral se desarrolle en cinco sesiones, hasta el viernes, 6 de febrero, con la declaración del acusado.

En total, pasarán por la sala de vistas 38 testigos y cinco peritos que podrían arrojar algo de luz sobre los posibles motivos de la agresión y los instantes previos.

La selección de los miembros del tribunal de jurado comenzó a las 9,30 horas de hoy a puerta cerrada y a las 11,15 horas comenzó el juicio con la lectura de los escritos, las alegaciones de las partes y la declaración de 13 testigos: amigos o conocidos de la víctima y del acusado, así como el profesor de artes marciales del gimnasio de la ciudad donde fue J.L.N.I.

Ambas acusaciones coinciden, a grandes rasgos, en lo ocurrido aquella fatídica noche de febrero de hace dos años en la plaza Huerto del Rey. Sergio Delgado, de 32 años, salió con otros cuatro amigos por las Llanas.

Todos ellos eran de Valladolid, aunque él residía en Madrid. A eso de las 00.30 horas entraron al pub Madame Kalalu, donde permanecieron hasta el cierre del local.

Ya en el exterior, tres de los acompañantes de Sergio se fueron a casa y él se quedó junto a otro amigo para continuar la fiesta. Fue allí donde coincidieron con un grupo de jóvenes entre los cuales se encontraba J.L.N.I., de 25 años, con quien entabló una conversación.

En un momento dado, el acusado le preguntó: “¿Tú eres de Pucela?”. Tras responder la víctima que sí, le propinó un “brutal puñetazo” en la cara que provocó que impactara violentamente contra el suelo, falleciendo prácticamente en el acto.

Delgado sufrió una contusión nasal y un golpe contra el suelo en la parte occipital de la cabeza que le generó un traumatismo craneoencefálico, ocasionándole un edema cerebral y microhemorragias a nivel de tronco encéfalo. Esta última lesión derivó en una parada cardiorrespiratoria.

Tras una minuciosa investigación y diferentes interrogatorios, así como la revisión de las cámaras, lograron detener al agresor. El juzgado de guardia le envió dos días después a prisión, donde permanece desde entonces.

Por su parte, la defensa entiende que el joven diseñador gráfico no fallece como consecuencia del puñetazo propinado por J.L.N.I., sino que fue “un trágico accidente” ya que “las lesiones no eran mortales” y que el alto grado de alcohol en su cuerpo “interfirió en su recuperación”, así como la dolencia que tenía en el corazón.

“Todo ha sido un accidente, algo involuntario, no ha sido intencionado”, exclamó. Además, el letrado insistió en que J.L.N.I. “no es un asesino” y que “cometió un error imperdonable pero no es un asesino a sangre fría”. También negó que la causa del puñetazo se debiera a que la víctima era de Valladolid.

Trece testigos

Entre los trece testigos que prestaron hoy declaración, el amigo del fallecido, A.D.P., que fue quien estaba con Sergio en el momento en que ocurrieron los hechos. Según su testimonio, no oyó ni vio el momento de la agresión sino que “vio a su amigo en el suelo inconsciente” y que “no fue hasta el día siguiente, en el tanatorio, cuando supo que le habían golpeado.

También declararon varios amigos o conocidos de J.L.N.I., quienes explicaron que agresor y víctima coincidieron a la salida del pub Madame Kalalu.

Todos ellos coincidieron en que Sergio les preguntó dónde seguir la fiesta y el acusado al preguntarle de donde era, fue cuando supieron que era de Valladolid. Según declararon en la vista oral estos testigos, la conversación siguió entre ellos dos y al cabo de “dos ó tres minutos después” escucharon el golpe.

Algunos testigos aseguraron haber visto de “de refilón con mirada periférica” cómo J.L.N.I. le propinaba un puñetazo a la víctima. Tras la agresión, varias personas, entre ellas algún testigo, intentaron auxiliar y reanimar a Sergio, que al parecer no quedó inconsciente de forma instantánea sino minutos después, mientras que el acusado abandonó el lugar.

Dos días después de la brutal agresión, la Policía Nacional detuvo al joven de 23 años, vecino de Burgos y vinculado a un grupo de extrema izquierda cercano a ‘Resaca Castellana’ y a grupos ultras del Burgos C.F.

Sobre este hecho, otro testigo amigo del acusado, F.N.C., afirmó que perteneció a la peña del Burgos C.F. ‘Hinchada del Arlanzón’ pero desconoce si en el año de los hechos era socio o no y que “llevaba dos años sin ir a ver los partidos de fútbol”.

En esta sesión de pruebas testificales, también prestó declaración el profesor de artes marciales del gimnasio de la ciudad donde fue el acusado, E.B., quien puntuó con “entre un 2 y un 3 sobre 10” el grado de conocimiento que J.L.N.I. tenía de la técnica del Muai Thai, al tiempo que aseguró que “no contaba tampoco con la fuerza, intensidad ni explosividad que se le pedía”.

“No estaba federado ni era una persona fuerte ni atlética”, aseguró, además de defender que “la nariz no es una zona vital” y que “para golpear y no hacerte daño” es preferible hacerlo con el codo o las rodillas en vez de con el puño.

La técnica del Muai Thai, dijo, es una arte marcial relacionada con “el ataque, la defensa y el control” y que el acusado empezó en el gimnasio “de cero”, fue “inconstante” en el entrenamiento, que comenzó a ir entre 2021 y 2023 si bien “el segundo año no fue apenas a entrenar”.

Esta es una de las claves por las que el Ministerio Fiscal entiende que, al propinarle el puñetazo, “tenía ánimo de acabar con su vida” o al menos tendría que haber tenido en cuenta la posibilidad de que esto ocurriera.

Mañana martes, 3 de febrero, comenzará la segunda sesión con la declaración de 17 testigos, entre ellos habrá miembros de la Policía Local y de la Policía Nacional. La sesión del miércoles otros ocho testigos y, el jueves, será el turno de la declaración de cinco peritos. El último día, el viernes 6, tendrá lugar el interrogatorio del acusado.