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Un cadáver fue hallado la mañana del lunes en el embalse de El Pajarero, en el término municipal de Santa María del Tiétar (Ávila), a algo más de 70 kilómetros de la capital abulense, en el límite con la Comunidad de Madrid y cerca de Toledo.

Tras el descubrimiento se procedió al levantamiento de los restos, que fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Ávila para las pruebas de identificación. Hasta ahora no hay confirmación oficial de la identidad.

Este martes, el subdelegado del Gobierno en Ávila, Fernando Galeano, indicó que "los indicios apuntan" a que los restos podrían corresponder al joven de 17 años desaparecido el pasado mes de marzo en el mismo municipio.

Galeano precisó que "todo apunta" a esa posibilidad por la complexión de los restos, aunque prefirió esperar a la prueba de ADN, prevista en un plazo de unos 15 días. El cuerpo afloró de forma natural al bajar el nivel del agua del embalse.

Desapariciones

El menor era considerado vulnerable y, según la Guardia Civil, podía padecer una enfermedad mental, lo que incrementó la urgencia de su localización en su momento. En marzo se desplegó un amplio dispositivo de búsqueda con perros y drones que no dio resultado.

En la misma zona también permanece desaparecido Crispín Sánchez Madueño, un hombre de 85 o 86 años que se ausentó a finales de mayo de 2024 de una residencia geriátrica en la vecina localidad de Navahondilla. Tampoco en aquel caso el operativo de búsqueda tuvo éxito.

Las autoridades no han establecido de forma oficial ninguna vinculación entre ese caso y el hallazgo de este lunes. La investigación continúa para determinar la identidad del cuerpo y las circunstancias de la muerte.