Los presidentes de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, condenaron este viernes de forma contundente los disturbios registrados en un mitin de Vox en La Coruña.
Además, reclamaron un nuevo Gobierno en España tras las elecciones generales del próximo 29 de noviembre presidido por el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que apoye las inversiones, infraestructuras y necesidades de las comunidades autónomas.
Así se pronunciaron en la tercera edición del Foro Ancares 'Los Retos del Noroeste', celebrado en el Castillo de los Templarios de Ponferrada.
El encuentro, que reúne a ambos líderes autonómicos para abordar problemas compartidos del noroeste −infraestructuras, demografía, financiación o sector primario− arrancó con una reflexión unánime contra la violencia.
Los incidentes en A Coruña, ocurridos el miércoles tras un acto de Vox de Santiago Abascal, derivaron en enfrentamientos, lanzamiento de objetos, contenedores quemados, detenciones y heridos entre policías y manifestantes, en lo que las autoridades atribuyeron a un "grupúsculo de radicales".
Condena sin fisuras
Mañueco fue claro. "No hay nada que justifique que se produzca una reacción violenta como la que acabamos de ver en Coruña o en otras circunstancias en otros momentos", afirmó.
Y señaló que "es el signo de los tiempos pero lo que tenemos que hacer desde las administraciones públicas es trabajar desde la sensatez para dar respuesta a las preocupaciones de la calle desde la cercanía".
Además, recordó que "por muchas inquietudes que puedan existir nunca se puede justificar la violencia". "La hemos sufrido en las primeras décadas de la democracia, luchamos contra la violencia y la derrotamos con las armas del Estado de Derecho» y exigió que «se actúe contra la violencia por parte de la administración de Justicia", apuntó.
Rueda coincidió y mostró especial preocupación por el carácter de los sucesos.
"Las últimas imágenes que por desgracia eran una sucesión de otras que hemos visto en diferentes partes de Europa nos han tocado muy cerca, en plena ciudad de A Coruña, que si algo es es una ciudad amable, tranquila y abierta y de repente hemos visto lo que hemos visto", señaló.
Y aseguró estar "muy preocupado" porque "es fácil entrever que hay una estrategia, se parecen mucho los disturbios, las estéticas de los que son más violentos y ves que ahí hay algo organizado que nos tiene que preocupar mucho".
El presidente gallego insistió en que "esto no lo podemos normalizar como si fuera un virus que hay que pasar y que ya se curará, esto es una estrategia y desde el principio tenemos que ser clarísimos diciendo que de ninguna manera, ni queremos ni lo vamos a tolerar".
Pidió "absoluto apoyo sin ninguna fisura a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y tolerancia cero con estos actos y con aquellos que se ponen de perfil para no decir que los condenan".
Criticó explícitamente que "en Galicia está pasando, el Grupo Municipal del BNG no fue capaz de decir que eso era intolerable" y advirtió: "ojo con los tolerantes, los justificadores y los tibios que se ponen de perfil porque si no somos firmes desde el principio todo esto seguirá avanzando, porque ni es casual ni está desorganizado".
El balance "cero" del Gobierno
Sobre el escenario político nacional, Mañueco valoró positivamente la convocatoria de elecciones para el próximo 29 de noviembre. "El que haya convocado las elecciones ha sido un elemento positivo, los españoles van a tener la oportunidad de hablar", afirmó.
Y consideró que para Galicia y Castilla y León, sin embargo, "el balance de este Gobierno es cero o nada, ha sido una legislatura fracasada, lo hemos podido comprobar todos".
Reclamó "un Gobierno que nos ayude a todos, porque estamos haciendo nuestros esfuerzos en inversiones, infraestructuras y suelo industrial pero necesitamos el apoyo del Gobierno para que se asienten aquí empresas".
Pidió analizar la política económica: "si queremos lo que existe ahora mismo: inflación, dificultades para llenar el carro de la compra o el apoyo a las personas y a las familias. Tenemos que decidir si seguimos en el ruido o si queremos resultados y eficacia".
Y apostó por "partidos de Estado, hombres de Estado que tengan capacidad no solo de decir que tienen muchas ganas de que quien está se vaya si no que sea capaz de decir con claridad que sabe lo que hay que hacer el día después de que haya un cambio de Gobierno".
En este punto citó como ejemplo a Alberto Núñez Feijóo, especialmente en vivienda, y señaló, en relación al salto de algunos responsables autonómicos a las listas al Congreso, que "es normal que Feijóo se fije en personas experimentadas".
Mañueco anunció que en Castilla y León la consejera de Educación, María Pardo, dará un paso adelante y será sustituida el lunes por la secretaria general de Educación, María del Valle Ares.
Vivienda y financiación
En materia de vivienda, Mañueco reclamó "menos populismo, menos ideología, lo que necesitamos es gestión eficaz".
Destacó que en Castilla y León "estamos construyendo más vivienda pública que nunca y estamos dando más ayuda pública que nunca para las personas mayores que quieren seguir viviendo en su vivienda habitual o para que los jóvenes quieran emanciparse".
Pidió al Gobierno central un compromiso claro con la construcción privada y señaló problemas como el encarecimiento de materiales y la falta de mano de obra.
Anunció la puesta en marcha el próximo año de la Cuenta Ahorro Vivienda "para que los jóvenes puedan ser propietarios de sus propias viviendas con bonificaciones fiscales muy importantes".
Y defendió la seguridad de los propietarios. "Esto de que tú tengas una vivienda y no la pongas a disposición pero que se te ocupe y no tengas mecanismos legales para defenderte me parece gravísimo. Hay que respetar el derecho a la propiedad", afirmó.
Criticó el modelo del Ejecutivo central y calificó el sistema de financiación autonómica de "atraco a Castilla y León y a Galicia", reivindicando, además, las infraestructuras pendientes y los "incumplimientos" del Ejecutivo de Pedro Sánchez en materias como el Corredor Atlántico.
El Foro Ancares, en su tercera edición, sirve de plataforma para que ambas comunidades reivindiquen soluciones conjuntas frente a lo que consideran desequilibrios territoriales en el noroeste español.
Las intervenciones de este viernes dejaron claro que la condena a la violencia y la exigencia de un Gobierno que "escuche y apoye a las comunidades autónomas" marcan el tono político de ambos presidentes de cara al escenario electoral.
