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La nueva convocatoria de ayudas al cine de la Junta de Castilla y León ha abierto un frente con el Gobierno central.

Publicada el 9 de octubre, la orden de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte −dirigida por Alberto Díaz Pico, de Vox− impide destinar fondos públicos a producciones que "impliquen adoctrinamiento ideológico, propaganda partidista o apoyo expreso a opciones políticas concretas".

Los beneficiarios deben actuar con “pleno respeto a los principios de objetividad, neutralidad institucional, pluralismo y servicio al interés general”. La partida asciende a 325.000 euros, con un máximo de 60.000 por proyecto y solicitudes abiertas hasta el 3 de noviembre.

Frente a las críticas que ya han llegado desde el Ministerio de Cultura, el consejero defiende el cambio de criterio en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León. "Esta Consejería tiene un compromiso irrenunciable y principal, que se llama libertad. La cultura solo es cultura cuando es libre", afirma.

El titular del departamento insiste en que "la cultura y el arte son libertad, talento, belleza y calidad". "Y eso es lo que se va a promover, dignificar y garantizar desde esta Consejería de Cultura, Turismo y Deporte: la cultura y el arte libres", añade.

Díaz Pico asegura que se trata de devolver el protagonismo a la creación sin tutelas. "Libertad para crear, libertad para expresar, libertad para devolver la dignidad a la cultura, que ha de ser la máxima expresión de la calidad, la belleza y el talento. No ideología, no sectarismo, no soflamas envueltas hasta de mal gusto", apunta.

"Unas bases libres"

El responsable autonómico contrapone este planteamiento al modelo estatal. "Queremos que el talento sea el protagonista, que la calidad marque la diferencia y que la libertad creativa sea la verdadera seña de identidad de nuestro cine. Eso es lo que vamos a promover y apoyar con los recursos de todos los castellanos y leoneses", señala.

Las nuevas bases, explica, buscan un sistema en el que "el valor de una producción se mida por sus méritos artísticos, culturales y cinematográficos, y no por su adecuación a una determinada agenda ideológica. Eso no ha de sumar ni restar".

Díaz Pico es especialmente crítico con las convocatorias del Ministerio. "Nuestra acción de Gobierno quiere unas bases libres y lejos de interpretaciones sesgadas", asegura.

Y las contrapone con "las que inundan el BOE del Ministerio de Cultura, donde pueden comprobar ustedes que lo que se premia es que aparezcan personajes trans, que se acumulen distintivos medioambientales o demás sellos ideológicos que en nada redundan en la calidad, talento o belleza que desprende la producción cultural".

El argumento central es el destino del dinero público. "Porque el dinero público destinado a la cultura debe estar exclusivamente al servicio del talento y de la excelencia artística. Venga de dónde venga, comulgue con quien lo haga", asegura Díaz Pico en sus declaraciones.

El Ministerio recurrirá

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha respondido calificando la medida de "más censura" y anunciando que el Ministerio recurrirá la orden ante los tribunales por considerarla "una forma de censura intolerable".

"Hoy lo hacen en Castilla y León y mañana querrán hacerlo desde el Gobierno de España", ha advertido, al tiempo que el PSOE de Castilla y León ha cuestionado quién decide qué es "adoctrinamiento".

El consejero, sin embargo, mantiene el foco en el resultado que persigue. "Queremos enorgullecernos de aquellas producciones que lleven el sello, el amparo o el aval de esta consejería. Queremos verlas en las mejores salas de todo el mundo", apunta.

Y asegura que el objetivo es "devolver la dignidad y el esplendor cultural a una tierra, Castilla y León, que ha dado no pocos ilustres nombres a la historia cultural de España, que es cuna del mayor patrimonio histórico y cultural, que es baluarte del español y de todas las expresiones de la belleza y el arte".

Su posición final es clara. "Ese es nuestro compromiso: unas ayudas públicas que impulsen la creación sin tutelas ideológicas, que reconozcan el mérito y que sitúen la libertad y la calidad en el centro de la política cinematográfica de Castilla y León. Porque la cultura solo es cultura cuando es libre", zanja Díaz Pico.