El 24,1% de la población de Castilla y León, unas 578.000 personas, se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social. Así lo recoge el XVI Informe 'El estado de la pobreza en Castilla y León', elaborado por EAPN España con datos de la Encuesta de Condiciones de Vida del INE de 2025.
La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en Castilla y León (EAPN Castilla y León) ha presentado este jueves el informe en el Salón de Actos del Consejo Económico y Social de Castilla y León (CES), en Valladolid. Un acto que se ha celebrado a las puertas del 17 de octubre, Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza.
En el mismo, han intervenido el presidente del CES, Enrique Cabero, el presidente de EAPN Castilla y León, Óscar Castro, el coordinador de la red, Jonathan Sánchez, y la técnica de incidencia, Cristina Sánchez.
Estabilidad aparente, deterioro por dentro
La tasa Arope se mantiene respecto a 2024 y se sitúa 1,6 puntos por debajo de la media estatal (25,7%). Sin embargo, sus tres componentes empeoran, y Castilla y León registra la séptima tasa más alta entre las comunidades autónomas.
La tasa de pobreza sube 1,3 puntos, hasta el 19,8%. Son unas 475.000 personas, 32.000 más que el año anterior, y la cifra ya supera la media estatal (19,5%). La pobreza severa alcanza el 9,8%, 1,4 puntos más, frente al 8% de España.
La carencia material y social severa afecta al 6,7% de la población, unas 161.000 personas. Es casi el doble que en 2015 (3,7%). La baja intensidad de empleo en el hogar crece 2,5 puntos, hasta el 9,5%, la sexta más alta entre las comunidades.
El informe señala, además, una mejora muy limitada del poder adquisitivo. Descontada la inflación, la renta media por persona apenas ha crecido 815 euros desde 2008. Castilla y León es la tercera comunidad autónoma más desigual de España según el indicador S80/S20.
Infancia y medio rural
La infancia sigue siendo el grupo más castigado. El 30,9% de los menores de 18 años está en riesgo de pobreza o exclusión, y el 19,7% vive en pobreza severa, el doble de la media.
El riesgo también es mayor entre las personas con discapacidad (33,8%), en las zonas rurales (26,6%) y entre las mujeres (24,7%). Entre las personas en desempleo llega al 57,4%.
La vivienda, factor de empobrecimiento
El 53,3% de quienes viven de alquiler a precio de mercado está en riesgo de pobreza o exclusión, y el 48,7% en pobreza.
El 7,6% de la población destina más del 40% de su renta a la vivienda, porcentaje que sube al 32,7% entre las personas en pobreza. El 8,8% ha sufrido retrasos en el pago del alquiler o la hipoteca, y el 11,2% no puede mantener su casa a una temperatura adecuada en invierno.
La protección social
Sin transferencias públicas, la tasa de pobreza en Castilla y León sería del 45,6%, en lugar del 19,8%. Las pensiones de jubilación y supervivencia evitan la pobreza al 20,4% de la población, y el resto de las prestaciones, al 5,4%.
Castilla y León invierte el 64,6% de su presupuesto a políticas sociales, por encima del 59,5% del conjunto de las comunidades. Pero las prestaciones de garantía de renta llegan al 6% de la población, frente al 7,6% estatal.
En cambio, el alcance de las prestaciones de ayuda a la vivienda es superior en Castilla y León al de la media: en la Comunidad llega al 4,5% frente al 2,8% de la media nacional.
Cabero pide una estrategia pública
El presidente del CES, Enrique Cabero, ha asegurado que la pobreza y la exclusión social suponen "un fracaso del Estado social y democrático de Derecho y le resta legitimización ciudadana".
"Urge, por ello, y sobre todo por la dignidad de las personas y sus derechos fundamentales, la articulación de una estrategia pública de erradicación de las situaciones de pobreza y el fomento real de la inclusión", ha afirmado.
Objetivo: reducir la pobreza
El presidente de EAPN Castilla y León, Óscar Castro, ha advertido contra la "complacencia" por estar por debajo de la media estatal en algunos indicadores.
"No podemos conformarnos con estar mejor que otros territorios cuando cientos de miles de personas siguen encontrando dificultades para acceder a unas condiciones de vida dignas", ha afirmado.
Y ha asegurado que "el objetivo no puede ser simplemente gestionar la pobreza". "Nuestro objetivo debe ser reducirla y avanzar hacia su erradicación", ha apuntado.
Castro ha puesto el foco en la vivienda y ha afirmado que "estamos hablando de personas que, en muchos casos, trabajan, tienen ingresos y, sin embargo, encuentran enormes dificultades para hacer frente al coste de una vivienda".
"La vivienda debe dejar de ser un factor que genera pobreza y convertirse en una herramienta para combatirla", ha afirmado.
Una "inversión imprescindible"
También ha defendido el papel de las políticas públicas, a la vista de que las transferencias reducen la pobreza del 45,6% al 19,8%. A su juicio, las políticas sociales "deben entenderse no únicamente como un gasto, sino como una inversión imprescindible para construir una sociedad más justa, cohesionada y con mayores oportunidades".
El presidente de la red ha reivindicado el diálogo con las administraciones, con resultados medibles.
"La cooperación entre lo público y el Tercer Sector es fundamental para construir respuestas más eficaces frente a la pobreza y la exclusión social", ha afirmado.
Y ha asegurado que una sociedad que reduce la pobreza "no solo es una sociedad más justa, sino también una sociedad más fuerte y cohesionada". "La pobreza no es inevitable. Es una realidad sobre la que podemos y debemos actuar", ha zanjado.
