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El secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, ha lamentado este miércoles la muerte de Maricarmen Abascal y ha vinculado su recuerdo a la continuidad de la reivindicación por la vivienda.

En un mensaje publicado en X poco después de conocerse el fallecimiento, el también portavoz socialista en las Cortes autonómicas ha escrito: "Hoy se ha ido Maricarmen. Nos deja su ejemplo y un encargo: seguir en la lucha. Recogemos el testigo. Seguimos. Gracias, Maricarmen".

Desde León, el secretario general del PSOE provincial y diputado Javier Alfonso Cendón también se ha pronunciado y ha enviado su pésame a la familia y seres queridos de la fallecida.

"Profunda tristeza por la muerte de Maricarmen. Mi pésame y todo mi cariño a su familia y a sus seres queridos. Tenía 87 años. Llevaba 71 viviendo en su casa. Fue desahuciada y murió sin poder regresar a ella", ha publicado en su cuenta de X.

Y recordó el rechazo de PP, Vox y Junts a los decretos de vivienda. "El Gobierno reaccionó y aprobó medidas para evitar que situaciones así vuelvan a repetirse. PP, Vox y Junts las tumbaron en el Congreso. Lo volvemos a intentar. Y no vamos a renunciar. Por Maricarmen. Por todas las Maricarmen", ha afirmado el líder del PSOE de León.

"Es un asesinato"

Otras formaciones y responsables políticos también han reaccionado en las últimas horas. Entre ellos el secretario de Organización de Podemos, el leonés Pablo Fernández, que ha calificado el fallecimiento de Maricarmen de "asesinato".

"Ha fallecido Maricarmen. No es una muerte, es un asesinato. Otro más. Que nadie más muera en este país por luchar por el derecho a un techo, a una vivienda digna. Su legado: "luchad, seguid luchando por lo que es vuestro", ha publicado en su cuenta de X.

El recién elegido nuevo coordinador de Izquierda Unida en Castilla y León, Carlos Serrano, también se ha mostrado contundente. "El capitalismo mata, el rentismo es criminal, las instituciones son cómplices. ¡Ni olvido, ni perdón!", ha escrito en una publicación en X. Una cascada de reacciones a un fallecimiento que ha marcado la vida política española.

El desahucio que lo cambió todo

Maricarmen Abascal tenía 87 años y llevaba 71 residiendo en un piso del barrio de Retiro, en Madrid. El 23 de septiembre fue desahuciada tras la compra del inmueble por una sociedad inversora que pretendía elevar el alquiler. Salió del domicilio en camilla e ingresó en el Hospital Gregorio Marañón por agotamiento.

Falleció este miércoles, cuando ya se había alcanzado un acuerdo que le habría permitido regresar a la vivienda, acuerdo que, según el Sindicato de Inquilinas, llegó demasiado tarde. El sindicato ha descrito el proceso como "torturante".

El caso generó protestas, una acampada en la Puerta del Sol y situó de nuevo la vivienda y los desahucios en el centro del debate público, precipitó el adelanto electoral al 29 de noviembre y también la convocatoria de una huelga general por la vivienda el próximo 11 de noviembre.