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La burocracia, esa vieja enemiga del ciudadano, tiene ahora una puerta de entrada directa en Castilla y León.

La Junta ha puesto en funcionamiento el nuevo buzón de desregulación, un canal abierto a ciudadanos, empresas y autónomos para comunicar los trámites, documentos o procedimientos que consideran innecesarios o que dificultan su actividad cotidiana.

La herramienta, impulsada por la Consejería de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, busca convertir las quejas y propuestas de quienes se enfrentan a diario a la Administración en información útil para detectar posibles obstáculos y plantear medidas para reducirlos.

El funcionamiento es sencillo: basta con enviar un correo electrónico a desregulacion.cyl@jcyl.es.

La Junta pretende que este buzón se convierta en el punto de referencia para recoger las dificultades relacionadas con el exceso de trámites y documentación, sin necesidad de recurrir a formularios o instancias adicionales.

La iniciativa está dirigida tanto a particulares como al tejido económico de la Comunidad. Empresas y trabajadores autónomos podrán trasladar los problemas administrativos que encuentran en el desarrollo de su actividad.

Mientras que los ciudadanos podrán comunicar aquellas gestiones que consideren especialmente complejas o susceptibles de simplificación.

El buzón permanecerá operativo las 24 horas del día, los 365 días del año, con la intención de mantener abierto de forma permanente un canal de comunicación con la sociedad.

El vicepresidente primero, Carlos Pollán, ha situado esta escucha directa como uno de los elementos de la estrategia de desregulación de la Junta.

Según ha defendido, el objetivo es avanzar hacia una Administración “más eficaz, más cercana y menos burocrática”, haciendo que la experiencia de ciudadanos y sectores económicos tenga un mayor peso a la hora de diseñar nuevas medidas.

La Consejería quiere, además, que el canal sirva para conocer de primera mano dónde se encuentran los principales problemas.

La idea parte de una premisa sencilla: quienes se enfrentan cada día a los procedimientos administrativos son también quienes mejor pueden identificar qué trámites generan dificultades y cuáles podrían simplificarse.

De este modo, el nuevo buzón pretende funcionar no solo como una vía para recibir reclamaciones, sino también como un instrumento de escucha activa.

Las propuestas recibidas deberán servir, según la Junta, para analizar posibles cambios y adaptar las actuaciones de desregulación a las dificultades que planteen ciudadanos, empresas y colectivos de Castilla y León.