Renault Group pondrá 600 millones de euros sobre la mesa entre 2026 y 2030 para reforzar su apuesta industrial por España, con las plantas de Valladolid y Palencia como uno de los principales destinos de su nuevo plan estratégico.
La inversión permitirá la llegada de cinco nuevos modelos a las factorías castellanas y leonesas y, sobre todo, supondrá un cambio de etapa para la industria del automóvil en la Comunidad: por primera vez en sus 75 años de historia en España, Renault fabricará vehículos eléctricos en sus factorías nacionales.
La compañía prevé destinar estos recursos al despliegue de su plan estratégico futuREady, que busca preparar sus centros industriales y de ingeniería para los próximos años mediante nuevas tecnologías, electrificación y mejoras en los procesos productivos.
La inversión contará con recursos propios del grupo y con ayudas públicas nacionales y regionales vinculadas a la transformación industrial y la movilidad sostenible, con el respaldo del Gobierno y de la Junta de Castilla y León, según informa Ical.
El movimiento sitúa a Valladolid y Palencia en el centro de la transformación que afronta el sector de la automoción.
La adjudicación contempla cinco nuevos modelos para ambas plantas, entre ellos dos vehículos eléctricos del segmento C. Además, la factoría de Carrocerías de Valladolid incorporará una nueva línea para el montaje de baterías.
Pero será Palencia la que protagonice uno de los principales cambios del nuevo ciclo industrial.
La factoría recibirá la plataforma eléctrica RGEV Medium 2.0, la arquitectura desarrollada por Renault para su próxima generación de vehículos eléctricos. Con ella llegarán capacidades de hasta 750 kilómetros de autonomía en ciclo WLTP para los modelos eléctricos, mientras que las versiones de rango extendido podrán alcanzar hasta 1.400 kilómetros.
La plataforma incorpora además una arquitectura eléctrica de 800 voltios y permitirá cargas rápidas de hasta diez minutos, según los datos facilitados por la compañía. Su implantación convierte a la fábrica palentina en una pieza clave en la estrategia de electrificación de Renault y abre una nueva etapa para la producción de la marca en España.
“España es un país estratégico para el Grupo, no solo a nivel productivo y comercial, también por el ecosistema generado alrededor de nuestra actividad propia”, señaló Christian Stein, CEO de Renault Group España. El directivo destacó también el papel de los proveedores de componentes, energéticos y de movilidad que se han desarrollado alrededor de las fábricas.
En un momento de transformación para la industria europea del automóvil, Stein defendió el compromiso de la compañía con sus centros españoles y vinculó la decisión inversora al trabajo realizado durante los últimos años.
“Renault Group demuestra el compromiso con las fábricas del país y la continuidad de nuestras actividades fruto del saber hacer de nuestros equipos, del acuerdo social y del apoyo de las instituciones”, afirmó.
La adjudicación de los nuevos modelos llega además después del acuerdo alcanzado con la representación sindical para la firma del convenio colectivo 2026-2028.
Renault atribuye parte de la decisión a la competitividad de las factorías españolas, la calidad de sus procesos productivos, la evolución de sus equipos y la incorporación de nuevas tecnologías industriales.
