Izquierda Unida de Castilla y León ha puesto en marcha el proceso de su XIII Asamblea, que se cerrará el 17 de octubre en Valladolid.
En esa cita, la militancia elegirá a la nueva dirección autonómica entre dos candidaturas: la del actual coordinador general, Juan Gascón, y la encabezada por Carlos Serrano, coordinador provincial de la formación en Segovia.
Las listas definitivas quedaron proclamadas el 16 de septiembre, junto con los documentos políticos que se someterán a debate. La campaña interna se desarrolla entre el 22 y el 24 de septiembre.
Después votarán los cerca de mil militantes con derecho a participar: de forma telemática entre el 29 de septiembre y el 1 de octubre, y de manera presencial los días 3 y 4 de octubre en las sedes del partido.
El proceso incluye también la elección de la Coordinadora de IU Castilla y León, el máximo órgano entre asambleas.
Gascón dirige la federación desde mayo de 2020. Nacido en Alcañiz (Teruel) en 1975, es profesor de informática en un instituto público de Miranda de Ebro y militó durante años en el ámbito municipal: fue concejal en Palencia entre 2011 y 2018.
En las autonómicas de marzo de 2026 encabezó la coalición formada por Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Verdes Equo, sin conseguir representación en las Cortes de Castilla y León.
Serrano, por su parte, llega al proceso como responsable de la organización en Segovia. Ambas listas se presentan en un momento de debilidad institucional para la formación, que conserva presencia municipal —con concejales y algunas alcaldías— pero no ha logrado traducir esa implantación territorial en escaños autonómicos.
La asamblea no se limita a la elección de un coordinador. IU la plantea como un espacio para hacer balance del trabajo de los últimos años, definir prioridades políticas y organizativas, reforzar la estructura territorial y actualizar el proyecto de cara a las elecciones municipales de mayo de 2027.
El telón de fondo es el Gobierno de PP y Vox en la Junta y la necesidad, según la propia organización, de articular una alternativa de izquierdas con más implantación y capacidad de interlocución.
El resultado de las votaciones marcará el rumbo de IU en Castilla y León durante la próxima etapa: si se consolida la continuidad de Gascón o si se abre un relevo con Serrano al frente.
En cualquiera de los dos casos, la federación tendrá que afrontar el reto de reconstruir peso institucional partiendo de una base militante reducida y de un escenario político dominado por la derecha en la Comunidad.
