El Consejo de Ministras y Ministros ha dado hoy luz verde al Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) 2027-2031, un plan que movilizará cerca de 13.000 millones de euros en toda la red de Aena y destinará 58 millones a modernizar los aeropuertos de Burgos, León, Salamanca y Valladolid.
El objetivo es claro: infraestructuras "más seguras, sostenibles y competitivas, con la experiencia del pasajero como prioridad". La inversión regional no saldrá de los Presupuestos Generales del Estado. Se financiará con los ingresos del propio sistema aeroportuario que gestiona Aena, dependiente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
Además, el Gobierno ha optado por una subida mínima de tarifas: apenas tres céntimos de euro por pasajero al año. En la práctica, una congelación.
Un plan a cinco años
Las actuaciones se concentran en seguridad, campo de vuelo, terminales y sostenibilidad. Este es el reparto:
Valladolid, 18,5 millones. Es la partida más alta. El plan contempla mejoras en la sala de embarque, climatización, accesos peatonales y renovación de aseos; instalación de iluminación LED en pistas y calles de rodaje; nuevo equipamiento de seguridad; pavimentación de plataformas del servicio de extinción de incendios (SEI) y hangares; y renovación de sistemas de información y comunicaciones.
León, 16,3 millones. El grueso irá a actuaciones en el campo de vuelo y la plataforma, a nuevo equipamiento de seguridad, a vehículos para reforzar la seguridad operacional y a sistemas de información y comunicaciones.
Salamanca, 12,7 millones. Destacan las mejoras en el edificio terminal (sala de embarque y nueva acometida de agua potable), la adecuación del pavimento en la zona SEI, el refuerzo de la seguridad y la actualización de sistemas de información y comunicaciones.
Burgos, 9,8 millones. Las obras se centrarán en equipamientos de seguridad y vehículos SEI, control perimetral, regeneración de la calle de rodaje hacia los hangares, elementos de campo de los sistemas de comunicaciones y actuaciones de sostenibilidad, como calderas y climatización.
Tarifas contenidas
El ministro Óscar Puente ha subrayado que el DORA III "contempla prácticamente una congelación de las tarifas", con un incremento medio de solo tres céntimos por pasajero y año.
El mensaje es doble: se invierte de forma ambiciosa en la red y, al mismo tiempo, se evita trasladar el coste al viajero o a las arcas públicas.
Para Castilla y León, el plan supone un salto en la calidad de unas infraestructuras clave para la conectividad de provincias con menor densidad de población.
Más seguridad operacional, terminales más cómodas y un menor impacto energético no solo mejoran el servicio diario: también refuerzan la competitividad de los aeropuertos regionales frente a otros destinos.
El DORA 2027-2031 marca así el inicio de un ciclo inversor que, en la Comunidad, se medirá en pistas mejor iluminadas, salas de embarque renovadas y unos aeropuertos preparados para los próximos cinco años.
