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La vuelta al colegio ya está aquí. Vuelta a la bendita rutina para muchos, pero también a un laberinto de horarios para conciliar y a una cuesta de septiembre de aúpa.

Y es que, aunque el timbre de volver a casa ha sonado esta semana, para muchas familias de Castilla y León, el curso arranca bastante antes: haciendo cuentas y cuadrando agendas.

Libros, material escolar, desplazamientos, comedor, horarios laborales que no siempre encajan con los horarios de los centros y, en algunos casos, dispositivos digitales.

El inicio del curso 2026-2027 pone sobre la mesa un amplio catálogo de ayudas y programas de la Junta de Castilla y León que buscan reducir parte de esos gastos y facilitar la organización diaria de las familias.

La Comunidad afronta el nuevo curso con más de 405.000 estudiantes y la mayor plantilla docente de su historia, con 37.074 profesores, de los que 29.318 trabajan en centros públicos y 7.756 en concertados.

La enseñanza pública incorpora además 498 docentes más que el curso anterior.

Hay que recordar que en Castilla y León la educación de 0-3 años es gratuita. De ella se benefician 23.669 alumnos lo que supone un ahorro de 2.000 euros anuales por escolar.

Pero más allá de las cifras de profesorado, hay otro dato que afecta directamente a las economías domésticas: qué ayudas existen, cuánto dinero movilizan y qué familias pueden beneficiarse de ellas.

Madrugadores y Tardes en el Cole

Una de las medidas con un efecto más directo sobre la organización de las familias son los programas de conciliación Madrugadores y Tardes en el Cole.

El primero permite adelantar la entrada al colegio, que en el caso de muchos padres es algo esencial para poder conciliar con los horarios laborales.

Los centros públicos que participan abren sus puertas desde las 7.30 horas durante los días lectivos.

El segundo prolonga la atención de los escolares después de las clases, con una duración que, en principio, no puede superar los 60 minutos.

Ambos están dirigidos al alumnado de segundo ciclo de Infantil y Primaria de centros públicos.

Para el curso 2026-2027, la tarifa se mantiene en 16 euros mensuales por niño y programa para los usuarios habituales.

Quien utilice el servicio de manera esporádica paga 3 euros por día y programa. Es un precio que permanece congelado desde el curso 2017-2018.

La factura, sin embargo, puede ser inferior e incluso desaparecer para determinados colectivos.

Las familias numerosas de categoría general tienen una bonificación del 50%, mientras que las de categoría especial están exentas.

También existen exenciones para alumnos con discapacidad, víctimas de actos terroristas, menores en acogimiento familiar o residencial y familias víctimas de violencia de género.

Hay además descuentos vinculados a la situación familiar y económica.

Por ejemplo, las familias con dos hijos usuarios pueden obtener una bonificación del 50% para el segundo hijo, siempre condicionada a la renta establecida por la Junta.

En el caso de las familias monoparentales con dos hijos usuarios, el primero paga el 50% y el segundo queda exento; si solo hay un hijo usuario, la bonificación es del 50%.

La renta también determina el acceso a determinadas bonificaciones.

El material facilitado fija distintos umbrales según el número de miembros de la unidad familiar: desde 17.959,20 euros para familias de dos miembros hasta 35.918,40 euros para unidades de siete miembros, añadiéndose 2.500 euros por cada integrante a partir del octavo.

El coste total previsto para mantener Madrugadores y Tardes en el Cole durante el curso asciende a 6.194.695 euros. De esa cantidad, la Junta de Castilla y León aporta 4.848.175 euros.

El dato permite entender qué hay detrás de esos 16 euros que abona una familia: el precio que paga el usuario no cubre el coste real del servicio.

La propia regulación permite establecer una tarifa inferior al coste para garantizar su mantenimiento.

Y el programa ya tiene un volumen significativo de usuarios. Durante el curso 2025-2026, Madrugadores registró 15.916 usuarios en 426 centros,

mientras que Tardes en el Cole alcanzó 267 usuarios en 28 centros. La suma de ambas cifras es de 16.183 usuarios.

Según los datos facilitados, el 45% de los beneficiarios potenciales utilizó estos servicios y, entre ellos, el 73% contó con una bonificación del 50% y el 26% tuvo una exención total.

En otras palabras, para una parte importante de las familias que utilizan estos servicios, el coste real está muy lejos de los 16 euros mensuales.

El otro gran gasto, los libros de texto

Si hay una partida que pesa cada septiembre en muchas economías familiares es la de los libros.

Aquí aparece Releo+, uno de los principales programas de apoyo económico y de reutilización de material escolar de Castilla y León.

Para el curso 2026-2027 cuenta con una dotación de 16 millones de euros y permitirá alcanzar aproximadamente a 100.000 alumnos.

La previsión facilitada señala que alrededor del 50% del alumnado de Educación Obligatoria tendrá libros gratuitos.

El sistema combina la reutilización y el apoyo económico, con una progresiva ampliación del umbral económico para poder acceder a la ayuda.

Este curso incorpora además una novedad especialmente dirigida a los casos de mayor vulnerabilidad.

En este caso se regula la gratuidad de libros para alumnos en riesgo de exclusión social que, por diferentes circunstancias, no hayan podido solicitar su participación en la convocatoria de Releo+.

El programa no recae únicamente sobre las familias. Los equipos docentes reciben compensación por el trabajo de apoyo en la tramitación de las solicitudes y por la gestión de los bancos de libros de los centros.

Las ayudas no terminan en la enseñanza obligatoria.

Para el curso 2026-2027, la Junta contempla 830.000 euros destinados a ayudas para alumnado de Bachillerato, Formación Profesional y enseñanzas de régimen especial. Se trata de ayudas complementarias a las estatales.

A ellas se añaden 170.000 euros para estudiantes de enseñanzas artísticas superiores.

Es decir, también existe una vía de apoyo económico cuando el estudiante continúa su formación más allá de la enseñanza obligatoria.

El material escolar ya no se limita al papel, como es lógico, también la tecnología hace que los padres de Castilla y León tengan que hacer cuentas.

La Junta reserva 350.000 euros para ayudas destinadas a la adquisición de dispositivos digitales que se utilizarán en el aula y para el tratamiento de recursos didácticos digitales, dentro del plan de integración de las TIC.

En este caso, la ayuda se dirige a una necesidad que cada vez está más presente en las aulas: disponer de tecnología para seguir determinadas actividades y recursos educativos.

El transporte: una ayuda importante en el medio rural

Para una Comunidad extensa y con una importante población rural, llegar al colegio también puede convertirse en un gasto.

Los datos aportados incluyen 200.000 euros para ayudas destinadas a financiar transporte escolar, tanto transporte diario como de fin de semana, dentro de las actuaciones previstas para el alumnado.

Pero existe además una partida mucho mayor destinada al funcionamiento global de las rutas de transporte escolar: cerca de 55 millones de euros, con 2.136 rutas y casi 37.000 estudiantes atendidos.

La diferencia es importante: no todo ese dinero constituye una ayuda económica que se ingresa directamente en la cuenta de una familia. Una parte corresponde a la financiación del propio servicio.

Para el lector, por tanto, conviene distinguir entre ayudas directas a las familias y financiación pública de servicios que reducen el gasto que tendrían que asumir los hogares.

El comedor escolar

Lo mismo ocurre con los comedores escolares.

Castilla y León cuenta con 545 comedores escolares, que atienden aproximadamente a 54.000 usuarios, con un presupuesto cercano a los 20 millones de euros.

En este caso se trata de una política que incide sobre uno de los gastos asociados a la escolarización y, al mismo tiempo, permite que muchos padres puedan organizar su jornada laboral mientras sus hijos permanecen en el centro.

Todo este mapa de ayudas se pone en marcha en un curso que contará con más de 405.000 estudiantes y una plantilla docente récord.

Pero la política educativa no se limita a las ayudas económicas. La Junta mantiene también programas de refuerzo de los aprendizajes, con apoyo específico en lectoescritura y matemáticas, medidas de acompañamiento en Secundaria y refuerzos estivales.

En el ámbito rural, los Centros Rurales de Innovación Educativa ofrecerán actividades de inmersión en inglés y mejora de las competencias digitales y científicas a más de 12.000 alumnos.

Mientras que el programa Aula Viva Rural incorpora actividades extraescolares en municipios de menos de 1.000 habitantes, con el doble objetivo de ampliar oportunidades educativas y favorecer la conciliación y la fijación de población.

Y ahora, con todos estos datos sobre la mesa, es el momento de volver a la bendita rutina, ya ha sonado el timbre de arranque de curso.