Castilla y León ha cerrado los meses de julio y agosto con un balance de 34 personas fallecidas en siniestros de tráfico.
Esta cifra refleja un repunte de la siniestralidad en la comunidad respecto al año anterior, sumando 2 víctimas mortales más que en el verano de 2025, cuando se registraron 32 fallecidos.
En el contexto de estas cifras, que afectan directamente a la seguridad de los conductores castellanos y leoneses, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha realizado un anuncio fundamental para el futuro normativo en las carreteras.
Durante la presentación del balance, el ministro ha adelantado: “en este periodo de sesiones que ahora se inicia volveremos a impulsar la proposición de ley para rebajar a 0,2 gramos por litro de sangre la tasa de alcohol permitida al volante”.
Grande-Marlaska ha apelado a la responsabilidad de los partidos políticos para apoyar esta medida, expresando su confianza en que ningún grupo parlamentario quiera someter la norma a "cambalaches políticos inconfesables", ya que su único objetivo es "salvar vidas humanas".
A nivel nacional, la tendencia alcista también se ha dejado notar, llevando al ministro a asegurar que “éste ha sido un mal verano”.
En el conjunto de España, durante julio y agosto se han registrado 218 siniestros mortales en los que han fallecido 240 personas, lo que supone un aumento del 4% (10 fallecidos más) en comparación con el mismo periodo del año anterior.
En la otra cara de la moneda, las personas heridas que han requerido hospitalización han descendido un 10%, con un total de 926.
Estos datos de siniestralidad se han producido en un escenario de tráfico sin precedentes, ya que la movilidad ha alcanzado un nuevo máximo histórico con 102 millones de desplazamientos, un 1,5% más que el verano pasado.
Al desglosar las características de la accidentalidad en el país, destaca como aspecto positivo el descenso del 12% en los fallecidos que son usuarios vulnerables. La reducción más pronunciada se ha dado entre los motoristas, que contabilizan 54 víctimas mortales, 18 menos que en el verano de 2025.
