La semana que cierra agosto ha servido en Castilla y León como un adelanto en carne viva de lo que será el curso político. Dos ministros del Gobierno de Pedro Sánchez, Óscar Puente e Isabel Rodríguez, aterrizaron en Valladolid con obras, anuncios y un despliegue de imagen estudiado.
El resultado no fue un acto institucional al uso, sino una sucesión de fotografías, chalecos y ausencias. Mientras tanto, en las Cortes se fijaba el calendario de plenos y saltaba la primera chispa de lo que se prevé un periodo tenso: el choque entre PP y PSOE por la gestión de la crisis migratoria de Ceuta.
El 10 y 11 de septiembre, con la designación de senadores autonómicos, arranca de verdad la legislatura. Lo que ha ocurrido estos días anticipa el tono.
Un polémico acto
El lunes, el ministro de Transportes, Óscar Puente, inauguró dos tramos de la Autovía del Duero (A-11) entre Tudela de Duero y Quintanilla de Arriba. En un sentido se abrían 25,5 kilómetros; en el otro, 30,7.
En total, algo más de 31 kilómetros nuevos y una inversión de 264 millones de euros. Puente anunció que a principios de 2027 la autovía sumará 90 kilómetros en servicio y que 2026 se cerrará con más de 80.
"Vertebra el territorio", dijo. La obra, insistió, no es solo comodidad: sustituye a la N-122, una de las carreteras con mayor siniestralidad de España.
La foto, sin embargo, pesó más que los kilómetros.
En el acto aparecieron el delegado del Gobierno, Nicanor Sen, el subdelegado en Valladolid, Jacinto Canales, y, de forma especialmente señalada por la Junta, procuradores socialistas, entre ellos el secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez.
No hubo representantes de la Junta, ni de la Diputación ni de los ayuntamientos de la zona. Puente reprochó la ausencia y habló de "deslealtad institucional".
"Hay gente que hoy no se alegra de que esto sea una realidad", reflexionó. "¿Hasta qué punto hemos llegado para que la apertura de una autovía pueda ser una mala noticia en función de quién la inaugura?".
El choque con la Junta
El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, no tardó en responder. Denunció el "sectarismo" de Puente y acusó al ministro de convertir un acto que debía ser institucional en "un acto de partido".
La Junta, aseguró, no recibió "invitación alguna" ni fue informada. Mañueco consideró que el ministro faltaba a la verdad al cuestionar la ausencia autonómica y reclamó "respeto institucional" hacia quien representa a todos los castellanos y leoneses.
Un miembro del Gobierno de España, añadió, no puede utilizar una actuación institucional para "generar confrontación y atacar a las instituciones de Castilla y León".
Dos días después, el portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, afiló el dardo. El acto de la A-11, dijo, tuvo "más de un partido político que institucional" y subrayó la presencia de Carlos Martínez y la falta de invitación a la Junta y a los alcaldes.
"Poco hay que decir cuando él ha reconocido que no nos ha invitado", recordó. Y fue más allá: Puente está "más centrado en ser candidato para suceder a Pedro Sánchez que en la Comunidad".
"Solo le pido que dedique algo de tiempo a los ciudadanos y no solo a su gestión como futuro candidato del partido", afirmó. La Junta, recordó Carriedo, colaboró en las obras cediendo carreteras locales para desviar el tráfico, pero eso no le valió un sitio en la foto.
Una imagen de colaboración
La guerra de las imágenes no se quedó en la autovía. El miércoles, la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, visitó Valladolid. El escenario era otro y el mensaje, aparentemente, también.
Rodríguez recorrió las obras de 50 viviendas colaborativas de alquiler joven en la calle Mieses, impulsadas por la Junta a través de Somacyl, y anunció 161 viviendas de alquiler asequible en terrenos de la Sareb en la calle Universo, en el barrio de Santos Pilarica, con una inversión superior a 25 millones de euros.
Casa 47, la entidad pública del Ministerio, sacará a licitación el proyecto en las próximas semanas. Además, avanzó sobre las 700 viviendas previstas en los antiguos cuarteles de La Rubia.
En Mieses, la Junta pone casi siete millones, 2,5 de fondos Next Generation y 4,5 propios.
Las viviendas, de 60 metros cuadrados, están pensadas para menores de 36 años, con un alquiler de unos 443 euros, terraza, dos dormitorios y zonas comunes de coworking, lavandería y patio.
Es una de las cuatro actuaciones de alquiler joven que la Junta impulsa en Valladolid, que sumarán 393 pisos. Ya se entregaron 59 en Los Viveros.
Las administraciones marcan territorio
La foto de este acto era distinta. Estaban la vicepresidenta segunda de la Junta, Isabel Blanco; el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero; y la ministra. Colaboración entre administraciones, sí. Pero cada uno sacó pecho de lo suyo.
El Gobierno central subrayó los más de 670 millones invertidos en políticas de vivienda en Castilla y León desde 2018, los fondos europeos conseguidos por Sánchez y el papel de Casa 47 y los suelos de la Sareb "rescatados" para los españoles.
La Junta destacó su competencia exclusiva en vivienda, sus fondos propios y el ritmo de entrega de pisos colaborativos. El Ayuntamiento hizo hincapié en el suelo, la modificación del PGOU y la agilidad municipal.
Y en las imágenes, el detalle que mejor resume la jornada: chalecos amarillos con el escudo de cada institución, Ayuntamiento, Junta y Gobierno, para que nadie se lleve a engaño sobre quién firma qué. La colaboración se fotografió; el crédito, también.
El contraste entre ambas visitas es elocuente. En la A-11, Puente eligió la ausencia de la Junta y la presencia de sus correligionarios. En vivienda, las tres administraciones compartieron plano, aunque cada una con su chaleco y su relato.
El regreso de las Cortes
Una semana de guerra de fotos que no es cosmética: es la forma en que se está midiendo la relación entre el Gobierno central y el autonómico en un territorio que el PP gobierna con Vox y en el que el PSOE mantiene una oposición firme.
Ese mismo jueves, las Cortes empezaron a poner fechas al choque político. La Mesa aprobó el calendario de plenos del primer periodo de sesiones: dos reuniones mensuales.
El primer pleno de septiembre tendrá lugar los días 10 y 11, precisamente con la designación de los tres senadores autonómicos, dos del PP y uno del PSOE, y el segundo los días 22 y 23.
En octubre los plenos serán los días 6 y 7 y 20 y 21; en noviembre, el 3 y 4 y el 17 y 18; y en diciembre, el 1 y 2 y el 15 y 16, fecha prevista para la aprobación de los presupuestos autonómicos de 2027.
PP y PSOE mantienen la incógnita de los nombres de los senadores y el plazo para presentar propuestas vence el 2 de septiembre. En el caso socialista, la especulación gira en torno a Luis Tudanca, senador en funciones que cedió la Secretaría General a Martínez hace un año y medio.
El mismo día, la Junta de Portavoces frenó el intento del PSOE de duplicar las reuniones de la Comisión de Presidencia, de dos a cuatro al mes, o de crear una comisión específica para las competencias de Isabel Blanco. Vox y el resto de grupos lo rechazaron: cero gasto extra. Cada sesión adicional costaría 220 euros por procurador no exclusivo.
El portavoz de Vox, David Hierro, habló de "tretas" y de no querer "más incremento de gasto político". Los temas, dijo, caben en las dos reuniones mensuales si se llega a siete puntos.
La tensión por Ceuta
Lo que ya no cabe con facilidad es la tregua. En esa misma Junta de Portavoces estalló el primer choque de entidad del curso. Carlos Martínez llamó "ilegal" a Mañueco por no acudir a las convocatorias del Gobierno central sobre el reparto de menores no acompañados llegados a Ceuta y por oponerse a la redistribución.
"Hoy la ilegalidad parte de Mañueco, el ilegal es el presidente de la Junta no acudiendo a las convocatorias e intentando negarse al cumplimiento estricto de la legalidad", afirmó, asegurando que "los ilegales no son los niños y las niñas, son los que se están negando a cumplir la Ley, Mañueco y sus socios".
Castilla y León, Aragón y Extremadura, con Vox al frente de las competencias de infancia, no han asistido a esas reuniones. El Gobierno ha convocado un crédito extraordinario de 25 millones.
El PP explotó. La portavoz popular, Leticia García, consideró "el colmo" que el PSOE "se dedique a insultar en un tema tan delicado y tan sensible".
Denunció la "falta de decoro" de Martínez al "insultar" al presidente de la Junta en una situación como la de Ceuta y acusó al socialista de intentar "reflejar en Castilla y León lo que en realidad hace Sánchez".
El Gobierno central, añadió, hace "dejación de funciones constante", mientras en Castilla y León "el presidente y el Gobierno dan la cara y rinden cuentas". En julio comparecieron todos los consejeros, recordó, en contraste con el mes que tardará Sánchez en dar explicaciones por Ceuta.
Así se cierra agosto y así se abre septiembre. Una semana de ministros, kilómetros de autovía, anuncios de vivienda, chalecos y fotos que unos exhiben como colaboración y otros como sectarismo. El 10 de septiembre, cuando las Cortes designen senadores y arranquen los plenos, el escenario ya estará montado.
La A-11 y los pisos de Mieses y Santos Pilarica son infraestructuras. Lo que se ha inaugurado de verdad estos días es el clima: tenso, fotogénico y sin tregua. El curso político de Castilla y León no empieza en silencio. Empieza con las fotos de la semana anterior todavía colgadas en las paredes.
