El consejero de la Presidencia, Luis Miguel González Gago, suscribió este miércoles un protocolo general de actuación con los rectores de las cuatro universidades públicas de Castilla y León, a través de sus respectivas Fundaciones Generales, para fortalecer los vínculos con la ciudadanía castellana y leonesa en el exterior y a favorecer su retorno mediante el acceso a estudios oficiales de posgrado.
De esa forma, el Gobierno regional aportará 80.000 euros para sufragar durante el próximo curso 2026/2027 ocho becas (dos en la Universidad de Burgos y otras tantas en las de León, Salamanca y Valladolid) a ciudadanos castellanos y leoneses residentes en Hispanoamérica o a sus descendientes que deseen cursar estudios oficiales de máster en la autonomía.
El objetivo, según señaló González Gago, es “que las nuevas generaciones puedan tener cerca a su Comunidad y mantener y reforzar los vínculos de la ciudadanía de Castilla y León, gracias a la colaboración administrativa y la implicación del excelente sistema público universitario de la autonomía”.
El protocolo hoy suscrito se inscribe dentro del IV Plan Estratégico de la Ciudadanía Castellana Exterior 2025-2028.
El programa, según explicó el consejero, “nace con vocación de continuidad y crecimiento”, y “si es un éxito en esta primera convocatoria, se podría ampliar progresivamente el número de becas en próximas ediciones, y ofrecer nuevas oportunidades de formación y retorno a la ciudadanía castellana y leonesa residente en el exterior”.
Las becas se adjudicarán conforme a criterios objetivos, entre ellos la vinculación con las comunidades castellanas y leonesas en el exterior, el expediente académico y la renta familiar.
La dotación económica permitirá sufragar los principales gastos derivados de la estancia, incluyendo la matrícula del máster, el alojamiento, la manutención, los suministros básicos, el material académico y aquellos otros gastos necesarios para el adecuado desarrollo de los estudios.
Durante su intervención, González Gago afirmó que la retención del talento constituye uno de los principales desafíos y, al mismo tiempo, una de las mayores oportunidades para Castilla y León.
En este sentido, defendió la necesidad de seguir generando las condiciones necesarias para atraer nuevo talento y facilitar el retorno de quienes desarrollan su carrera fuera de la Comunidad.
"Invertir en talento es invertir en el futuro de Castilla y León, construyendo una Comunidad que ofrece oportunidades, que apuesta por la excelencia y que quiere que quienes estudian, investigan, innovan o emprenden encuentren aquí el mejor lugar para desarrollar su proyecto de vida”, sentenció.
Una “oportunidad”
En sus sucesivas intervenciones, los rectores de las cuatro universidades públicas de la Comunidad destacaron que el acuerdo hoy firmado supone “mucho más que un protocolo”, y es “una oportunidad”.
En ese sentido, el rector de la Universidad de Salamanca, Juan Manuel Corchado, señaló que “abre una vía para la formación, el talento y el retorno para los castellanos y leoneses que viven fuera de nuestra tierra, ya que convierte la distancia en una oportunidad”.
“Castilla y León no termina en nuestras fronteras, vive en cada una de las personas que están fuera de la Comunidad y proceden de ella. Formarse aquí significa recuperar las raíces, construir futuro y crear nuevas relaciones con nuestra tierra”, aseguró.
Y afirmó que “la internacionalización no es solo traer estudiantes, sino abrir caminos para nuestra gente, ofrecer una puerta de entrada a nuestras aulas, empresas y un retorno a esta sociedad que es la suya”.
Por su parte, la rectora de la Universidad de Valladolid, Pilar Garcés, apuntó que estas becas “permiten reforzar vínculos históricos, culturales y académicos con quienes tienen una relación especial con la tierra desde Hispanoamérica”.
A su juicio, el mayor valor de las universidades es “su capacidad de construir relaciones estables y generar oportunidades duraderas”, y calificó este programa como “una magnífica oportunidad para trabajar juntas por fortalecer el sistema universitario de Castilla y León”.
“Las becas cambian la vida de quienes las reciben, pero la investigación también cambia el destino de una sociedad. Si queremos ofrecer oportunidades a los jóvenes no basta con ayudarles a comenzar el camino, debemos tener un sistema que les permita recorrerlo hasta el final, porque apostar por los jóvenes es apostar por el futuro de la Comunidad”, sentenció.
La rectora de la Universidad de León, Nuria González Álvarez, explicó que “Castilla y León ha sido históricamente tierra de personas que han llevado su talento fuera de nuestras fronteras, por necesidad o por búsqueda de nuevas oportunidades”.
“Marcharse no significa siempre dejar de pertenecer, y ahí las universidades tenemos una responsabilidad: más allá de formar profesionales, tenemos el deber de mantener vivo el vínculo con quienes siguen sintiendo esta tierra como su hogar, aunque vivan a miles de kilómetros, porque el conocimiento y el talento no tienen fronteras”, expuso.
En su opinión, las universidades de Castilla y León son “abiertas, internacionales y comprometidas con el territorio”, y facilitar la formación de posgrado y favorecer el retorno “no solo beneficia a los participantes de los programas, sino también al conjunto de Castilla y León”.
Por último, el rector de la Universidad de Burgos, José Miguel García Pérez, defendió que el sistema universitario de Castilla y León es “muy potente”, por su “apuesta por la excelencia”.
“Es presente pero sobre todo futuro, porque formamos a las generaciones que han de conformar la sociedad, y lo hacemos de forma muy coordinada. Ofrecer oportunidades es un deber y una obligación”, remachó.
