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España afronta este lunes, 22 de junio, el segundo día de una intensa ola de calor que está dejando temperaturas excepcionalmente altas en gran parte del país, también en Castilla y León.

La jornada se perfila como la más calurosa del episodio con registros que podrían superar los 40 grados en amplias zonas del centro y norte peninsular y llegar hasta los 43 en puntos del valle del Ebro.

Según explican Andrea Danta y Duncan Wingen, expertos de Meteored España, una dana situada en el Atlántico será la responsable directa tanto del calor extremo previsto hoy en la Península como de la aparición de fenómenos tormentosos en ambas mesetas y la mitad norte del país, configurando un episodio meteorológico de gran intensidad y alcance.

Calor extremo

Las temperaturas registradas durante esta ola de calor son excepcionales para finales de junio, con valores que superan ampliamente la media habitual, especialmente en el norte de España.

En algunas zonas de Vizcaya las máximas podrían situarse hasta 21 grados por encima de lo normal, una situación que incrementa los riesgos para la salud, los ecosistemas y el peligro de incendios forestales.

A partir del mediodía se desarrollarán nubes de evolución en el entorno de los Pirineos y la Cordillera Cantábrica. Aunque la mayor parte del país estará bajo un ambiente muy seco, se concentrará algo más de humedad en el extremo occidental, la vertiente cantábrica y áreas pirenaicas.

En este contexto, se prevén chubascos dispersos en el Pirineo catalán, el interior de Galicia, el norte de Castilla y León, Asturias, Cantabria y el País Vasco, aunque con acumulados generalmente escasos y que solo de forma puntual podrían superar los 15 l/m² en zonas de montaña.

El principal fenómeno adverso serán las rachas de viento asociadas a las tormentas, que podrían superar localmente los 80 km/h, con posibilidad de vendavales en sierras del norte de Andalucía, la Meseta Sur y la Comunidad de Madrid, donde además podrían producirse tormentas secas.

Alertas e incendios

En relación con este fenómeno, se han activado avisos por tormentas en diversas zonas de Castilla-La Mancha (Montes de Toledo, Montes del Norte y Anchuras), la Cordillera Cantábrica, el interior de Asturias y Cantabria, la Ibérica riojana y burgalesa, así como la meseta de Palencia y Burgos.

Estos avisos se acompañan de la previsión de rachas de viento fuertes o muy fuertes asociadas a las tormentas.

Asimismo, se mantiene la vigilancia por el elevado riesgo de incendios forestales derivados de la actividad eléctrica. Las proyecciones del modelo Harmonie-Arome apuntan a una alta densidad de rayos, lo que incrementa de forma notable el peligro de ignición en las zonas afectadas.

El riesgo de incendios será extremo en la vertiente cantábrica y en ambas mesetas.