Ya está aquí, fin a su cita e incluso un poco antes. La campaña de la declaración de la Renta correspondiente al ejercicio fiscal arranca este miércoles 8 de abril y se prolongará, como es habitual, hasta el 30 de junio.
El inicio llega este año seis días más tarde que en la campaña anterior, aunque el calendario final se mantiene sin cambios.
Los contribuyentes castellanos y leoneses podrán presentar sus declaraciones durante casi tres meses, aunque aquellos a los que les salga a pagar y quieran domiciliar el cobro deberán hacerlo antes del 25 de junio.
En Castilla y León, los contribuyentes cuentan con 20 deducciones autonómicas que pueden reducir significativamente la factura fiscal en función de su situación personal, familiar o económica.
Estas deducciones se mantienen sin cambios respecto al ejercicio anterior, ya que los últimos Presupuestos autonómicos aprobados son los de 2024, actualmente prorrogados.
La Comunidad ha ejercido las competencias que tiene sobre el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) mediante dos vías principales.
Por un lado, aprobando una escala autonómica propia, que mejora la estatal y que se ha ido modificando a lo largo de los últimos años para reducir la carga fiscal. Entre las medidas adoptadas figura la reducción del número de tramos y de los tipos aplicables.
La última modificación entró en vigor en el ejercicio 2022, cuando la Junta rebajó el tipo mínimo del 9,5% al 9%, lo que situó a Castilla y León entre las comunidades con menor presión fiscal en ese tramo.
Por otro lado, el Ejecutivo autonómico ha desarrollado un sistema de deducciones específicas, que actualmente suman 20 beneficios fiscales dirigidos principalmente a familias, jóvenes, emprendedores, autónomos y pequeñas y medianas empresas.
Veinte deducciones para reducir la factura fiscal
El sistema autonómico contempla ayudas fiscales en ámbitos muy diversos: desde la natalidad y la conciliación hasta el acceso a la vivienda, la sostenibilidad o el apoyo a la innovación.
Entre las deducciones más relevantes figuran las destinadas a apoyar a las familias, uno de los pilares de la política fiscal autonómica.
Por ejemplo, por nacimiento o adopción de hijos los contribuyentes pueden deducirse 1.010 euros por el primer hijo, 1.475 por el segundo y 2.351 euros por el tercero o sucesivos.
En el caso de partos o adopciones múltiples, la deducción aumenta en función del número de hijos y se añade además una ayuda adicional de 901 euros durante los dos años siguientes.
También existen incentivos para la adopción, con deducciones de 784 euros, que se elevan hasta 3.625 euros si se trata de adopciones internacionales.
Las cantidades se duplican cuando el hijo nacido o adoptado tiene reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33%.
Beneficios para familias numerosas y conciliación
Las familias numerosas cuentan igualmente con importantes deducciones. Con carácter general, la reducción es de 600 euros, aunque puede llegar a 1.500 euros para familias con cuatro descendientes y 2.500 euros para las de cinco hijos.
A partir del sexto hijo, la deducción se incrementa en 1.000 euros adicionales por cada descendiente.
Además, existen deducciones para facilitar la conciliación familiar. Por ejemplo hasta 1.320 euros por gastos en guarderías, escuelas infantiles o centros autorizados.
Hasta 322 euros por contratación de empleados del hogar para el cuidado de menores de cuatro años.
Hasta 300 euros por cuotas a la Seguridad Social de trabajadores del hogar.
Incentivos para fijar población en el medio rural
La fiscalidad autonómica también incluye medidas específicas para apoyar la vida en el medio rural, uno de los principales desafíos demográficos de la comunidad.
Así, por nacimiento o adopción de hijos en municipios de menos de 5.000 habitantes, las deducciones ascienden a 1.420 euros por el primer hijo, 2.070 euros por el segundo y 3.300 euros por el tercero o sucesivos
A estas ayudas se suman otras vinculadas a la vivienda. Los jóvenes que compren o rehabiliten una vivienda en municipios rurales pueden deducirse el 15% de la inversión hasta un máximo de 1.500 euros al año.
Asimismo, el alquiler de vivienda en el medio rural permite deducirse el 25% de las cantidades pagadas, con un límite de 612 euros.
Ayudas para jóvenes y acceso a la vivienda
En el ámbito urbano, los jóvenes también cuentan con incentivos fiscales. Quienes alquilen su vivienda habitual pueden deducirse el 20% de las cantidades abonadas, con un límite de 459 euros.
Estas medidas buscan facilitar el acceso a la vivienda a los contribuyentes con menor capacidad económica.
La fiscalidad autonómica también incluye incentivos para promover comportamientos sostenibles y apoyar la actividad científica y cultural.
Entre ellas destacan el 15% de deducción por inversiones medioambientales en la vivienda, como instalaciones energéticas sostenibles.
Hasta 4.000 euros por la compra de vehículos eléctricos o híbridos enchufables, compatible con la deducción estatal.
15% de deducción por donaciones a fundaciones, proyectos de recuperación del patrimonio cultural y natural o universidades públicas para investigación.
La deducción más elevada del sistema autonómico está vinculada al fomento del emprendimiento.
Los contribuyentes que inviertan en la creación o ampliación de capital de sociedades pueden deducirse el 20% de la inversión, con un límite máximo de 10.000 euros.
