Alcampo ha invertido un total de 1.050.000 euros para la transformación integral de su supermercado situado en la calle Andrés Martínez Zatorre, 5 y 7 de Burgos, bajo tres premisas: mejorar la experiencia de compra del consumidor, ser más eficiente desde el punto de vista energético y aminorar el impacto medioambiental.
Esta actuación ha supuesto la modernización de la imagen de la tienda, el cambio de distribución del espacio comercial, así como la renovación por completo de las instalaciones frigoríficas, la climatización y la iluminación.
Esta remodelación llega acompañada, además, de una ampliación del servicio a los clientes.
El supermercado abrirá los 365 días del año en horario ininterrumpido, de 6:00 de la mañana a 00:00 horas, como respuesta a una demanda cada vez más extendida por los burgaleses que buscan mayor flexibilidad a la hora de realizar sus compras.
Para atender el nuevo horario, Alcampo ha reforzado la plantilla del supermercado con la creación de cinco nuevos puestos de trabajo, lo que supone un incremento del 38,5% y eleva a 18 el número de trabajadores que dan servicio al establecimiento.
Con la reforma, la tienda ha estrenado nuevos suelos, nuevas pinturas, nuevos techos, una imagen enteramente renovada y una redistribución del espacio comercial pensada para hacer más ágil y cómoda la compra. Es la cara visible de la reforma.
Sin embargo, la renovación va mucho más allá de lo estético. La intervención ha supuesto la sustitución por completo de la antigua instalación frigorífica por nuevos muebles autónomos con gas refrigerante natural no contaminante y de muy bajo impacto sobre el calentamiento global.
Estos muebles incorporan además telegestión remota y control automatizado de temperaturas, lo que contribuye a optimizar su rendimiento en tiempo real y anticipar cualquier incidencia sin que llegue a afectar al producto.
En materia de iluminación, todo el establecimiento se ha equipado con alumbrado LED y con un sistema de control que ajusta automáticamente la intensidad y el encendido de luces y rótulos luminosos en función de calendarios y horarios de trabajo. Se ha instalado, asimismo, una nueva climatización con control automático de clima por horario y temperatura.
Como complemento, el supermercado incorpora cuatro medidores de energía para el control detallado de los consumos eléctricos, un sistema de control de hornos y una nueva instalación de SAI (Sistema de Alimentación Ininterrumpida).
Una apuesta por la proximidad
Esta actuación se enmarca en la hoja de ruta de Alcampo, en la que la proximidad juega un papel clave.
La compañía continúa avanzando en la modernización de su red de supermercados en Castilla y León con un modelo orientado a estar cada vez más cerca de sus clientes, facilitar una compra ágil, accesible y adaptada a los hábitos actuales y mantener, al mismo tiempo, su compromiso con el entorno local y con el medio ambiente.
Carmen Odilón, directora de Alcampo en Burgos, señala que "esta reforma supone una apuesta importante por Burgos y por seguir mejorando la presencia de la compañía en la ciudad".
"Queremos que el supermercado de Zatorre responda cada vez mejor a la vida cotidiana de nuestros clientes", apunta.
Y manifiesta que "cada reforma como esta es una oportunidad para reafirmar nuestro vínculo con el territorio y para reafirmar el compromiso con el empleo estable y de calidad en la Comunidad en general y en Burgos en particular".
