Juan Francisco Cristóbal trabajaba en el sector de la automoción en Burgos hasta que hace seis años decidió cambiar por completo de vida.
Surgió la oportunidad de dedicarse a lo que siempre le había gustado, el campo, y no se lo pensó demasiado. Aunque todo tenía una razón.
“Soy hijo de agricultor, lo he mamado, lo llevamos en la sangre”, explica Juan Francisco, que decidió regresar a su pueblo, Torresandino, junto a su mujer y su hija para iniciar una nueva vida como agricultor en sus 300 hectáreas de cereal.
No se arrepiente de aquella decisión. Todo lo contrario. Está “encantado de la vida” que ha construido en el pueblo y asegura que una de las cosas que más le gusta de su elección es que su hija pueda crecer allí.
Sin embargo, su padre ya le hizo una advertencia cuando decidió incorporarse al sector. “Dice que te has ido a incorporar en el peor momento de todos”, recuerda ahora.
Y seis años después, Juan Francisco reconoce que la situación del campo es cada vez más complicada.
Por eso, este pasado jueves estuvo presente en Valladolid en la manifestación convocada por las opas para exigir ayudas a la Junta de Castilla y León.
La guerra de Ucrania, las diferentes enfermedades que han afectado a la ganadería, como la peste porcina o la gripe aviar, los precios bajos y el incremento de los costes son algunos de los problemas que señala este agricultor burgalés.
“Yo soy una persona positiva, que intenta sacar lo positivo de las cosas, pero es que se están dando unas circunstancias...”, explica antes de hacer balance de todo lo que está ocurriendo.
Los precios de los productos “están por los suelos”, mientras que los insumos necesarios para trabajar en el campo son cada vez más caros.
“Se está haciendo un caldo de cultivo que esto no sé hasta cuándo podremos aguantar, eso ya es un SOS, necesitamos un balón de oxígeno”, lamenta.
Juan Francisco es portavoz de Agricultores y Ganaderos Unidos de la Ribera del Duero (Aguridu) y asegura que los profesionales del sector no piden nada extraordinario.
“Queremos que nos dejen trabajar. Somos buenos en nuestro trabajo, cultivamos productos de calidad y hay que darnos un voto de confianza”, defiende.
Además, recuerda la importancia que tiene el sector primario en la vida de todos. “Tres veces al día necesitamos de un agricultor o un ganadero”, asegura.
Mercosur
Entre todos los problemas que preocupan actualmente al sector, Juan Francisco señala uno especialmente: el acuerdo de Mercosur.
“El principal problema que tenemos ahora es Mercosur”, asegura.
Su temor es que los agricultores y ganaderos europeos tengan que competir con productos procedentes de países que, según denuncia, no están sometidos a las mismas exigencias que existen dentro de la Unión Europea.
“Nos estamos enfrentando a un gigante donde no tienen las normativas de bienestar animal que tenemos aquí, producen mucho más barato, con productos que llevan años prohibidos en la Unión Europea”, explica.
Juan Francisco considera que esta situación dejaría al sector español y europeo en una posición muy complicada.
“Vamos a competir en desventaja, vamos a competir con otros salarios, es completamente distinto”, lamenta.
El agricultor burgalés insiste además en que este asunto no afecta únicamente a quienes trabajan en el campo. En su opinión, los consumidores también pueden verse perjudicados.
“Mucha gente se piensa que este problema es de los agricultores y ellos van a ser los principales perjudicados”», advierte.
