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El campo de Castilla y León vuelve a salir a la calle. Unas 1.200 personas, según las organizaciones convocantes, se han concentrado este jueves.

Lo han hecho ante la sede de la Presidencia de la Junta de Castilla y León, en Valladolid, para lanzar un mensaje directo a Alfonso Fernández Mañueco.

Exigen que el Gobierno autonómico debe poner sobre la mesa una ayuda similar a los 150 millones de euros movilizados por el Ejecutivo central para hacer frente a la crisis del cereal.

Asaja, la Alianza UPA-COAG y UCCL han protagonizado una nueva movilización conjunta para denunciar una situación que califican de límite.

Los agricultores aseguran que los elevados costes de producción, los bajos precios del cereal y la mala cosecha han dejado al sector sin margen económico para afrontar la próxima sementera.

Prometer y no dar es faltar a la verdad”, ha advertido el presidente de Asaja Castilla y León, Donaciano Dujo, dirigiéndose directamente al presidente de la Junta.

Las organizaciones reclaman que el compromiso expresado por Mañueco con el campo se traduzca ahora en ayudas directas.

“El campo no aguanta más”

Dujo ha dibujado una situación especialmente complicada para el sector cerealista de la Comunidad.

Según ha expuesto, los costes de producción superan los 800 euros por hectárea en secano, mientras que el precio de los cereales se mantiene en torno a los 200 euros por tonelada.

A ello se suma una cosecha que, según los datos aportados por Asaja, ha alcanzado los 4,9 millones de toneladas, un 40% menos que el año anterior.

El resultado, ha asegurado, es una pérdida de 300 millones de euros para el campo castellano y leonés.

Estamos en una situación de quiebra y de desánimo”, ha afirmado Dujo, quien ha advertido de que muchos profesionales no tienen capacidad económica para afrontar la campaña 2026-2027.

Por ello, la principal exigencia de la protesta ha sido clara: que la Junta aporte la misma cantidad y en condiciones similares a las ayudas concedidas por el Gobierno central.

UCCL exige ayudas directas y urgentes

El coordinador regional de UCCL, Jesús Manuel González-Palacín, ha elevado aún más el tono y ha asegurado que el sector cerealista atraviesa “el peor momento de toda su historia”.

Su organización reclama también a la Junta 150 millones de euros en ayudas directas y urgentes para los agricultores. “No nos vale cualquier otra fórmula”, ha subrayado.

González-Palacín ha insistido en que afrontar la próxima campaña en las actuales condiciones es “prácticamente imposible”.

Concentración de las opas para pedir a la Junta apoyo económico similar al del Ministerio de Agricultura Eduardo Margareto / ICAL .

Los costes son elevados, la cosecha ha sido mala y los precios, según ha denunciado, se encuentran por debajo de los costes de producción.

Pero UCCL también ha puesto sobre la mesa una batería de medidas estructurales.

Entre ellas, mejorar los seguros agrarios para que puedan cubrir al menos 4.000 kilos por hectárea en toda Castilla y León y reformar el modelo de ayudas de la PAC para que se dirijan prioritariamente a quienes viven profesionalmente del campo.

También ha reclamado una ley contra la especulación y cambios en las políticas comerciales.

Primero se tiene que comprar lo nuestro”, ha defendido, antes de exigir que las importaciones cumplan las mismas exigencias que se imponen a los productores europeos.

Una situación “crítica”

El coordinador de COAG Castilla y León, Lorenzo Rivera, ha recordado que las organizaciones llevan varias campañas advirtiendo de la situación del cereal.

Rivera ha asegurado que el problema no es nuevo y que ya en 2024 trasladaron sus advertencias al presidente de la Junta.

El sector cerealista, ha destacado, representa una actividad económica fundamental para Castilla y León y puede alcanzar una facturación superior a los 1.500 millones de euros en una campaña normal.

Sin embargo, la acumulación de problemas ha terminado por llevar al sector a una situación que ya no considera simplemente de crisis. “Estamos en una situación crítica, no de crisis, crítica ya”, ha sentenciado.

El representante de COAG ha señalado los elevados costes de producción y la presión de las importaciones como algunos de los principales problemas estructurales.

También ha advertido de que desde 2020 se han perdido 300.000 hectáreas dedicadas a la producción de cereal en España.

Por ello, ha exigido a la Junta que habilite un presupuesto específico para salvar al sector y ha reclamado que el apoyo autonómico siga la misma dirección que las ayudas anunciadas por el Ministerio.

UPA pide salvar la próxima sementera

El representante de UPA Castilla y León, Aurelio González, ha puesto el foco en una cuestión que ha sido repetida durante toda la concentración: la necesidad de garantizar que los agricultores puedan sembrar la próxima campaña.

Salvar la próxima sementera es fundamental, porque ahora mismo las cuentas no salen”, ha afirmado.

González ha advertido de que varios años consecutivos de pérdidas pueden provocar el abandono de explotaciones y tener consecuencias directas sobre el futuro del medio rural.

UPA reclama un plan específico para apoyar a los agricultores profesionales y a las explotaciones familiares, que considera fundamentales para mantener vivos los pueblos de Castilla y León.

El dirigente agrario también ha exigido a la Junta una mayor actuación en el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria.

Ha criticado que, pese a la existencia de organismos autonómicos encargados de esta materia, los agricultores no conozcan actuaciones o sanciones contra empresas que incumplan la normativa.

Que cumplan la Ley de la Cadena Alimentaria y que actúen de oficio”, ha reclamado.

Además, ha pedido que las industrias y agroindustrias que no respeten esta legislación no reciban ayudas públicas de la Junta.

Aunque cada una ha puesto el acento en diferentes problemas —los seguros, la PAC, las importaciones, la especulación o el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria—, todas han coincidido en una exigencia inmediata: Mañueco debe responder con dinero a una situación que amenaza la viabilidad de miles de explotaciones.

Respuesta de la Junta

Por su parte, la Junta de Castilla y León ha defendido su compromiso con el sector agrario.

El portavoz del Ejecutivo autonómico, Carlos Fernández Carriedo, ha asegurado que el Gobierno regional viene desarrollando diferentes actuaciones de apoyo y ha puesto como ejemplo los recursos destinados a hacer frente a la enfermedad de Newcastle, cuyo coste, ha señalado, se pretende evitar que recaiga sobre los ganaderos.

Carriedo también ha avanzado que el respaldo al sector se reflejará en los próximos Presupuestos de Castilla y León.

El portavoz ha asegurado que la Consejería de Agricultura estará entre las áreas que más incrementen sus recursos, en un contexto en el que la Junta reivindica el esfuerzo económico que realiza para apoyar al campo.

Además, ha defendido que la aportación autonómica ya supone un esfuerzo significativo en relación con la financiación procedente del Ministerio.

“Aportamos casi el doble que el Gobierno”, ha señalado Carriedo, quien ha insistido en que este compromiso tendrá continuidad con un incremento del presupuesto de la Consejería.