laSexta ha sido la auténtica ganadora del cara a cara entre Albert Rivera y Pablo IglesiasSalvados ha conseguido este esperado encuentro después de que en el último año tanto Ciudadanos como Podemos hayan crecido exponencialmente mientras estos dos líderes se distanciaban y evitaban sus encuentros.

Ahora, en plena precampaña, Jordi Évole ha sido el más rápido en lograr un debate entre los símbolos del cambio político que antes o después iba a llegar. Viajando con Chester lo intentó antes de las elecciones autonómicas y municipales de mayo, pero quizá era muy pronto y ahora Salvados lo ha solicitado en el momento preciso.

Pero no solo la celebración de este debate ha sido un punto a favor para Salvados. El cara a cara entre Iglesias y Rivera ha estado a la altura de la mejor televisión, desde el arranque en que ambos se encuentran en el coche hablando de temas personales como el coste de una popularidad tan repentina o cómo sus propios familiares lo viven a la forma en que se ha desarrollado el intercambio de idea.

Jordi Évole lo ha dejado claro nada más verles: es una imagen inédita

Jordi Évole lo ha dejado claro nada más verles: es una imagen inédita. "No estamos acostumbrados a ver a dos políticos de alto nivel debatiendo en televisión", afirmaba recordando el primer debate televisado en España entre José María Aznar y Felipe González en 1993.

Esta intercalación de imágenes también ha sido un gran acierto. Para entender la importancia de un debate como el celebrado en Salvados hay que tener en cuenta las dificultades que los partidos tradicionales han puesto siempre para su celebración, tanto por las encorsetadas reglas como incluso por la existencia de los mismos. Después de ese envite de hace 22 años no volvió a producirse otro hasta el año 2008, con Mariano Rajoy y José Luis Rodríguez Zapatero como contendientes.

 

Rivera, más en forma que Iglesias

Aquí, la conversación ha sido mucho más distendida. El escenario ha sido un bar en el que Rivera e Iglesias podían interrumpirse cada vez que lo consideraban sin ninguna norma preestablecida. Este ha sido uno de los puntos que ha inclinado la balanza en favor del líder de Ciudadanos, que ha conseguido imponer en muchas ocasiones su discurso a base de cortar a su interlocutor y no dejar explicarle en el momento en que veía que el discurso no le convencía. 

Albert Rivera ha llegado crecido consciente del dulce momento que vive su partido

Rivera ha sido mucho más inteligente que Iglesias. El discurso de cada uno lo deberán valorar los electores, pero no hay duda que el líder de Ciudadanos ha llegado crecido consciente del dulce momento que vive su partido. Se ha notado confianza en su tono, todo lo contrario que su contrincante dialéctico, que ha estado mucho más escondido que en otras ocasiones.

El partido ha constado de varios sets en los que cada uno ha expuesto su parecer acerca del tema en cuestión. Y en la mayoría de ellos, Rivera ha logrado contrarrestar las medidas más sonadas de Iglesias, de titular más llamativo, con una oratoria más convincente. 

La confianza con la que Iglesias ha hablado en el tema de Cataluña ha sido uno de sus grandes puntos ganados ante Rivera

Pero Iglesias también ha conseguido puntuar en algunas jugadas clave. La confianza con la que ha hablado del tema Cataluña, incluso utilizando "tacos", no ha tenido nada que ver con la de otros temas, y precisamente en este punto ha sido donde más ha crecido su discurso frente al de Rivera, que no ha sabido defender su postura ante un tema tan de actualidad que puede ayudar a mover votos en un sentido u otro.

Rivera ha ganado el debate, aunque no ha sido una derrota absoluta de Pablo Iglesias. La única victoria incontestable la han conseguido Jordi Évole y Salvados con una hora televisiva que será recordada dentro de muchos años.

Jordi Évole, tras el debate: "Podríamos haber destrozado a cualquiera de los dos con la edición.

'Salvados' bate récord histórico superando los 5 millones de espectadores