El creador de La que se avecina, Alberto Caballero, escribía en Instagram hace ahora una semana que ya sabía la fecha de estreno de la undécima temporada de la comedia." Cara de “no puedo decirlo, pero ya sé cuándo se emite la...” Joder, qué ganas tengo", escribía.

Una fecha que ha sido filtrada este jueves por error por Amazon Prime Video. Y es que en la mañana de este jueves, la plataforma comunicaba que la nueva temporada de LQSA llegaría el próximo martes 16 de abril. Es decir, que se estrenaría un día antes en Telecinco. 

Sin embargo, poco después ha aclarado que esta "información es incorrecta y la temporada todavía no tiene fecha de regreso. Comunicaremos la fecha correcta de lanzamiento tan pronto esté confirmada". 

De ser así, la comedia llegaría a Telecinco para sustituir en la noche de los lunes a Got Talent España, que cambiaría de día de emisión. 

Sea como fuera, desde el último episodio emitido de LQSA hasta el próximo 15 de abril habrán pasado 480 días, el mayor periodo de tiempo que han tenido que esperar los seguidores de la ficción creada por los hermanos Caballero para disfrutar de nuevas historias.

Hasta ahora, el mayor tiempo de espera entre la emisión de una temporada y otra fue el que pasó entre la quinta y la sexta temporada con un total de 435 días, o lo que equivale a 1 año, dos meses y cinco días.

Sólo en aquella ocasión pasó más de un año sin episodios nuevos. Todos los demás tiempos de espera entre temporadas siempre estuvo por debajo de los 365 días, siendo la espera entre la tercera y cuarta temporada el de menor tiempo con 106 días (3 meses, y 15 días).

POR QUÉ ESTA TARDANZA

Pero, ¿a qué se debe esta tardanza? Las dos principales razones son el hecho de que Telecinco ocupe hasta tres noches de la semana con un reality (Supervivientes, GH VIP, GH DÚO), así como el exceso de producto con el que cuenta Mediaset España.

En 2018, el grupo se veía en la obligación de estrenar dos series si no quería que se quedaran obsoletas. Se trata de La Verdad, que estuvo guardada en un cajón casi tres años, y Vivir sin permiso, que estuvo casi un año y que ya contaba con una segunda temporada firmada.

La duda ahora es si este largo periodo de tiempo puede perjudicar o beneficiar a los datos de audiencia de la ficción. En el caso de la larga espera entre la quinta y la sexta temporada la ficción mejoró sus datos en 6 puntos y más de un millón de espectadores.

En la última temporada, sin embargo, LQSA pasó de anotar un 22,4% y 3.687.000 espectadores en la novena temporada a un 20% y 2.927.000 espectadores.