A las nueve de la noche arrancaba el partido del Fútbol Club Barcelona y el Sevilla, correspondiente a la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey, y que se pudo ver en Telecinco. Un encuentro que dejó unos datos enormes para la cadena de Mediaset, y que se hicieron aún mayores en la prórroga.

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Y es que el Barça – Sevilla fue lo más visto del día al lograr un 27,5% de share y 5.026.000 espectadores, según los datos de Kantar ofrecidos por Barlovento Comunicación. En la prórroga se alcanzó el 33,8% de cuota con más de 5.600.000 espectadores de media.

A pesar de los grandes datos, y de que se alargase el encuentro de fútbol más de lo previsto, las demás cadenas no salieron demasiado maltrechas. Así, Antena 3 logró el informativo más visto de la jornada con Antena 3 Noticias 2, con 3.841.000 espectadores de audiencia media y el 21.8% de share. A continuación, firmaba un 17,3% de cuota y 3.208.000 espectadores con El Hormiguero, que tuvo a Lali Espósito y Miguel Ángel Silvestre como invitados.

Además, la serie turca Mujer marca un dato dentro de sus habituales registros: un 18,5% de cuota con 2.224.000 espectadores. En Telecinco, Love is in the air, tras el fútbol, consigue un 16,3% de cuota de pantalla con 1.240.000 espectadores de audiencia media. En coincidencia, Antena 3 saca una ventaja de 8,7 puntos y 869.000 espectadores.

La Caza. Tramuntana se despedía de los espectadores con su octavo y último episodio, que cerró todas las incógnitas que había alrededor del siniestro Can Falgueres. La serie anotaba un 6,4% de share con 1.135.000 espectadores en abierto. En diferido fue lo más visto de la jornada, con 89.000 espectadores más. Cierra la temporada con una media de 1,2 millones y un 6,8%.

En Cuatro, Horizonte, con Iker Jiménez, se contenta con un 6,6% y una media de 702.000 espectadores, lo que supone una nueva bajada para el programa. Entre otros asuntos, trataron el caso conocido como 'Barça Gate'. Según explicaron, Carmen Porter había recibido información de una fuente anónima que asegura que el objetivo de Josep Maria Bartomeu era “el control de su propia reputación”.