Un 22 de octubre de 2001 arrancaba en La 1 de TVE Operación Triunfo, un nuevo formato donde se mezclaba talent show y reality, y en el que unos jóvenes concursantes entraban en una academia musical con el objetivo de convertirse en el representante de España en Eurovisión.

Y aunque su primera gala apenas consiguió congregar a 2,7 millones de espectadores y un 22,1% de cuota, un dato muy flojo para la época, poco a poco fue mejorando hasta convertirse, no sólo en un fenómeno televisivo, sino social y cultural. 

Hoy, veinte años después, tras haber vivido una resurrección en 2017 que le permitió a TVE dar luz verde a dos ediciones más, su productora Gestmusic busca el regreso del formato para 2022, de la mano de la radiotelevisión pública o de una plataforma. 

Entre sus bazas se encuentra su capacidad para reinventarse pero, sobre todo, haber conseguido convertirse en una marca que siempre trasciende más allá de sus audiencias. De ahí que en BLUPER hayamos querido recopilar algunas polémicas que ayudaron al formato a acaparar titulares y más titulares en los medios.

La industria musical se revuelve 

La primera edición de Operación Triunfo revolvió los cimientos de la industria musical. De la noche a la mañana, los jóvenes triunfitos acaparaban las listas de los discos más vendidos, lo que provocó ciertas fisuras. El primero en disparar contra el formato fue Manolo García, que arremetió contra el programa por no haberle pedido autorización para cantar una de sus canciones, Pájaros de barro, en el concurso. 

"Me hubiera gustado que se me preguntara si quería formar parte de este circo. Una cosa es que la ley permita publicar discos con nuevas versiones sin mi autorización y otra muy diferente es que, sin yo quererlo, me vea incluido en un programa de televisión con cuya filosofía y valores no comulgo en absoluto", dijo el excantante de La Última Fila. 

No sería el único artista contra OT. Más de 100 artistas, entre ellos nombres como Loquillo, Miguel Ríos o Dani Martín, de El Canto del Loco, firmarían después el manifiesto ‘Otro timo no’ promovido por PEMOC, la asociación de periodistas especializados en música, ocio y cultura y en el que tachaban al programa de ‘karaoke’. También cantantes como Alejandro Sanz, Joaquín Sabia o Leyva criticaron el concurso.

La explotación de los triunfitos

Otra polémica que azotó aquella primera edición fue la de las cláusulas abusivas que firmaron los concursantes. Algo de lo que habló la madre Naím Thomas en un libro llamado OT. La cara oculta, que sería secuestrado por la justicia después de que Gestmusic pidiera medidas cautelares al considerar que la obra podía lesionar "el honor y la buena fama del concurso" y "poner en entredicho el prestigio de la productora"... A todo ello se sumó que el propio Thomas incluiría después en su segundo disco un acróstico: Vale Music no cree en mí, y qué”.

Como ya contaron algunos triunfitos en el documental de OT: El Reencuentro, los contratos que firmaron durante y después de su estancia en la Academia fueron totalmente abusivos. La Academia de Artistas, la sociedad a medias entre Gestmusic y Vale Music, se aseguró todo el poder de decisión y el control más absoluto sobre las carreras de todos y cada uno de los triunfitos.

Ninguno de ellos tenía copia de su contrato y los firmaban a ciegas, unas horas antes de empezar el concurso se encontraban con un montón de papeles y no les daban copia. Tenían 19 y 20 años y hubiesen firmado lo que fuera por entrar”, escribía Wayne Jamison en el libro ‘OT, la cara oculta’.

Años después, Rosa López también denunciaría en Mi casa es la tuya la explotación a la que fueron sometidos y que le llevó a perder la voz. “Un día, una chavala me decía que no estaba bien y me trajo a un médico, que no sé si era médico, y me pinchó en el culo un líquido azul y blanco que no sé qué coño era. En la sexta canción, me estaba asfixiando… No podía ir ni para adelante ni para atrás. Me quedé inconsciente detrás del escenario”.

La selección de concursantes

A lo largo de estos años, la selección de los concursantes también ha sido objetivo de polémica. De hecho, hace poco Coco Comín dio una entrevista recordando su paso por OT en la que decía que se le daban indicaciones de quién debía continuar y quién no.

Tuve que eliminar a Pablo López. Me tocó hacerlo y yo no quería. No tenía argumentos para decir que lo había hecho mal, porque lo hizo perfecto. Estos talent shows están llenos de mentiras, no es verdad nada, ni quién gana ni quién pierde”, afirmó la bailarina.

No ha sido la única que vez que se han puesto en entredicho los castings. Risto Mejide contó en Chester en 2019 que los productores Toni Cruz y Josep María Mainat “pensaron que me podían condicionar, porque pensaron que podían inducir mi voto. Les dije 'si me habéis contratado a mi vais a tener mis opiniones', y ahí se les descontroló el juguete”.

Duras valoraciones

Mejide también ha estado en el centro de la polémica por sus duras valoraciones, al punto de que la prensa llegó a hablar de humillaciones. En el recuerdo quedan sus opiones sobre Pablo López, al que después pediría perdón; Lorena Gómez, a la que llamó consolador; Esther Aranda, Iván Santos o Moritz.

No obstante, antes del publicista también hubo gente como Nina o Noemí Galera, a las que se critió por sus formas. La primera por abronca a Tessa en la segunda edición del formato por criticar su falta de naturalidad y la segunda por sus ataques a Virginia Maestro o Idaira.

De esto habló precisamente hace unos años Esther Aranda. La malagueña explotó en redes criticando que "la dirección del programa prefería poner a dos chicas de 20 años enseñando tripa antes que elegir una canción en la que ambas hubieran podido lucirse (...) Lo que importaba más que nada era el momento Risto".

La gran bronca entre Risto y Jesús Vázquez

Aunque si hay una valoración de Risto que más ha dado que hablar en la historia del formato esa ha sido la de Iván Santos, que terminó desencadenando una brutal bronca entre el publicista y Jesús Vázquez y el posterior despido de Mejide.

"Cada vez abres más los ojos y cierras más la boca. Yo te entiendo: en esa Academia yo también tendría miedo de dejar orificios abiertos", argumentó, ante lo que que Vázquez saltó diciendo que era un gesto "homófobo". 

"Tú no me llamas homófobo en directo, das paso a publicidad y te quedas tan ancho. Aparte de que no iba por ti, estoy harto de esta hipersensibilidad gay que os traéis. Os lo tomáis todo a la defensiva. No era un comentario homófobo y lo sabes. Y ahora si quieres, das paso a publicidad", le replicó Risto. 

"Tú a mí no me dices lo que tengo que hacer en mi programa.Te has pasado en tus comentarios homófobos y misóginos, y punto pelota. Y te lo digo así de claro", zanjó Vázquez. Sólo unos días después el publicista era despedido

"En vista del malestar generado el pasado martes por una discusión en directo con miembros del programa Telecinco ha decidido que Risto Mejide se desvincule definitivamente del concurso", comunicó Telecinco. 

Machismo con Pilar Rubio

Otra gran bronca fue la de la productora Gestmusic con Telecinco tras el fracaso de Operación Triunfo 2011. Entonces, Tinet Rubira abrió la caja de Pandora al culpabilizar a Pilar Rubio del desastre de aquella edición porque "restaba a un programa muy grande", y a Telecinco por hacer coincidir en pantalla dos grandes realities.

Estas declaraciones llevaron a la directora de comunicación de Mediaset España, Mirta Drago, a revelar que la productora había boicoteado el trabajo de Rubio."A un conocido ex productor de televisión, famoso por su misoginia y sus faltas de respeto, le sentó mal que designaran a Pilar como presentadora de Operación Triunfo", escribía en su blog Fuentes próximas.

"Como le fastidió la decisión de la cadena que le pagaba el producto, boicoteó el trabajo de Pilar, que no tenía acceso a los guiones hasta el último momento y que tampoco recibía las órdenes adecuadas por el pinganillo, básico para que un presentador pueda seguir el programa mientras se esmera en el directo. Del reconocido productor misógino, uno al que le gusta chillar, especialmente chillar a las mujeres, nadie habló. La furia cayó sobre Pilar", añadía la dircom en un post que apoyado al 100% por Risto Mejide.

¿Censura?

Las nuevas edición de OT tampoco han estado exentas de polémicas. En octubre de 2017, la cantante Becky G acudió Operación Triunfo a cantar su tema 'Mayores'. Sin embargo, no pudo hacerlo con su letra original, “a mí me gustan más grandes, que no me quepan en la boca los besos que quieran darme y que me vuelvan loca”, y lo que pudimos escuchar fue algo más blanco, “a mí me gustan más grandes, que con un beso en la boca me haga volar en el aire y que me vuelva loca”.

Ese cambio de letra no fue una elección de la joven artista, sino que se vio obligada a hacerlo porque la productora le pidió “eliminar las palabrotas” y ella acabó accediendo aunque “me puso muy furiosa, porque mi sexualidad es mía, no puedes decirme qué me hace sentir sexy”, tal y como explicó poco después en una entrevista.

La mariconez 

Doce meses después, en octubre de 2018, el problema de las censuras y las palabrotas volvió a rondar Operación Triunfo, pero desde un prisma muy diferente. Miki y María tenían que cantar, por decisión del programa, Quédate en Madrid, popularizada por Mecano a finales de los 80 y se negaron a decir la palabra 'mariconez'. Bajo el punto de vista de María, era una palabra que le incomodaba.

Ana Torroja, vocalista de Mecano y jurado del programa, dio su beneplácito a cambiarla, pero no de buena gana. Ya en Twitter explicó que mariconez se emplea ahí como sinónimo de tontería, bobada y cursilería, y que pide “respeto. No censura. Viva la diversidad”.

Noemí Galera, por su parte, quiso poner en valor con los concursantes que la canción tiene ya treinta años, que entonces no estaba escrita con ánimo de ofensa, y que Mecano es un grupo emblemático para el colectivo LGBTIQ.

Ya en la edición de 2020, tras enamorar a la audiencia por sus mensajes transversales de apoyo al feminismo y a las personas LGTIBQ+, la lgtbfobia apareció en el concurso por los comentarios de uno de sus concurantes, Jesús, que habló alegremente de cómo le da “asco” ver a hombres maquillados o travestidos. Aquello generó tal polémica que la dirección tuvo que salir al paso y dar una charla a los chicos sobre diversidad. 

El despido de Itziar Castro

Muy polémico fue también el poco elegante despido de Itziar Castro. Y es que, para evitar alterar el estado de ánimo de los concursantes de aquella edición, la dirección del programa decidió no comunicarles su despido hasta que pasara la gala de este miércoles.

El momento elegido fue tras el reparto de temas. Sin embargo, la forma en la que se comunicó fue de todo menos elegante. Y es que, tras leer un breve comunicado sobre esta destitución, la directora de la Academia, Noemí Galera, procedió a anunciar que Los Javis serían sus nuevos profesores.

Lo más impactante e que los jóvenes ni se inmutaron cuando Galera les comunicó el despido de Castro y ninguno realizó ningún comentario sobre esta salida. En su lugar explotaron de alegría al conocer quiénes serían sus sustitutos. Al parecer ya se les había comunicado fuera de cámara y se les había pedido que no hicieran ningún tipo de comentario.

Los toros

La última de las grandes polémicas de OT llegó en la edición de 2020. Entonces, la cantante Estrella Morente aprovechó su actuación junto a Nia para hacer un alegato a favor de la tauromaquia después de que otra concursante, Maialen, llamara 'nazis' y 'psicópatas' a los aficionados a los toros.  

"Ni el torero mata al toro, ni el toro mata al torero. Los dos se juegan su vida al mismo azaroso juego. No trafiques con su alma, no le perdonéis la vida al toro bravo en la plaza, que es una cobardía robarle al toro su muerte, a solas y en su agonía", dijo Morente. 

Según explicó en redes sociales el director de Gestmusic, Tinet Rubira, esta variación en la letra "no estaba ni pactado, ni previsto. En ningún ensayo lo ha hecho. Ha sido una sorpresa para todos". En el mismo sentido se mostró la directora de la Academia, Noemí Galera. "Nos quedamos todos a cuadros con su inicio de la canción, que no estaba previsto. No era el lugar. Era el momento de Nia para que fuera la prota y para que estuvieran las dos juntas. Y acabó siendo su momento...".

Noticias relacionadas