El testimonio de Rocío Carrasco ha llenado un silencio que parecía interminable. Su voz ha copado horas de televisión y debates que han cristalizado en un inconmensurable impacto social y mediático. Las duras experiencias de una mujer que llegó a ser considerada la enemiga pública de gran parte de la prensa rosa han removido el corazón de miles o incluso millones de españoles que, además, han recibido una masterclass sobre violencia de género. 

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Sin embargo, en este huracán que mezcla lo familiar y lo mediático, hay una antagonista en una posición tremendamente compleja: Rocío Flores. La actual colaboradora de El programa de Ana Rosa se encuentra en medio de esta tormenta perfecta que puede dividirse en un conflicto judicial, un conflicto mediático y un conflicto familiar. Y lo más preocupante para ella es que, independientemente del resultado, siempre sale mal parada. 

La posible reapertura del caso de Rocío Carrasco y Antonio David Flores

Uno de los objetivos de Rocío Carrasco con su docuserie es la reapertura de su causa judicial pendiente con Antonio David Flores por malos tratos. En la actualidad, el caso se encuentra sobreseído de forma provisional, lo que significa que podría reabrirse en caso de que se obtuviesen nuevas pruebas que permitiesen al juez reanudar la investigación. 

La emisión de Rocío, contar la verdad para seguir viva consiguió que nuevos testigos ratificasen de forma pública el relato de Carrasco. El primero fue ‘El Chori’, fotógrafo de Rocío Jurado, que aseguró haber presenciado un episodio de malos tratos del ex guardia civil hacia la hija de la cantante. Le siguió, con bastante menos seriedad, la examiga del matrimonio Cristina Cárdenas que apareció en Viva la vida asegurando que tenía una cinta en su poder que podría servir como prueba. 

Rocío Flores, durante una de sus intervenciones en 'GH VIP' como defensora de su padre (Telecinco)

En este vericueto judicial también llama la atención el análisis realizado por Isabel Rábago que subrayó lo llamativo que resulta que Antonio David no haya demandado a su exmujer por todo lo narrado en la docuserie. De acuerdo con la colaboradora de Viva la vida, esto se debe a que este movimiento permitiría a Carrasco aportar nuevas pruebas y podría facilitar la reapertura del caso. 

Así, Rocío Flores se encontraría ante una compleja disyuntiva. Por un lado, si el caso se reabre y su padre es condenado, ¿asumirá los hechos? Por el otro, si el caso no se reabre o si su padre no fuese declarado culpable, ¿daría por falso absolutamente todo el relato de su madre?

Rocío Flores, presente en el conflicto televisivo

Más allá de su futuro resultado judicial, esta contienda también ha dividido a la opinión pública y a los medios de comunicación. Si nos centramos en el ámbito televisivo, encontramos dos bandos que representan, en mayor o menos medida, a las dos partes de la afrenta en forma de productoras. 

La fábrica de la tele encarna la facción a favor Rocío Carrasco, mientras que Unicorn Content parece no apoyar e incluso cuestiona el relato de la exmujer de Antonio David. Este sesgo se plasma, especialmente, en el tratamiento que se hace del tema o en gestos como cuando El programa de Ana Rosa decidió no hablar del final de la docuserie. 

En este enfrentamiento, Rocío Flores se ha convertido en participante activa. Como colaboradora de AR y defensora de Olga Moreno en Supervivientes, la hija de Antonio David Flores ha dejado clara públicamente su postura. No obstante, como ya analizamos en BLUPER, estas apariciones en medios la alejan de la reconciliación con su progenitora y la convierten en un tentáculo de Antonio David Flores para diseminar sus mensajes tras su veto selectivo por parte de Mediaset.

Rocío Flores está en conversaciones para protagonizar su propia serie documental.

¿Asumirá Rocío Flores la realidad?

Independientemente de lo que suceda, el resultado de esta guerra televisada ya está escrito. Con Telecinco como cronista y parte interesada en rentabilizar este conflicto hasta la extenuación, los Carrasco y los Flores continuarán batallando y generando espectaculares datos de audiencia, aunque para ello tengan que derramar sangre sobre la arena.  

Tras Rocío, contar la verdad para seguir viva, llegará En el nombre de Rocío, continuación de la docuserie en la que España descubrirá por qué los Mohedano se posicionaron en contra de Rocío Carrasco. Así, en ese otoño aciago, las posibilidades de reestablecer el vínculo maternofilial volverán a diluirse. O quizá, en un amago de catarsis, Rocío Flores tome conciencia y decida cambiarlo todo. 

Sea como fuere, este relato plagado de tragedia manda al espectador el mismo mensaje que los cientos de dramas familiares que se convierten en teatrillos para los programas rosas. Y es que, con los datos de Rocío Carrasco sobre la mesa, las heridas del corazón de su hija solo sanarán cuando se aleje del impostado glamour de la televisión que ella tanto disfruta. Porque, por mucho que lo evite, quizá haya llegado el momento de que Rocío Flores se quite la venda y tome conciencia para seguir viva.