La séptima gala de MasterChef 9 empezó con la clásica prueba del robo. Cada aspirante tenía una cesta con diversos alimentos, y cada uno tenía que robar hasta diez ingredientes a sus rivales. Toni fue el que menos ingredientes tenía, y entonces los jueces sorprendieron con un giro al desafío: el balear repartiría entre sus compañeros las cestas con los productos robados, a su elección.

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En este cocinado destacó Amelicius, con un ratatouille. Y también fue muy interesante la valoración que le hizo Jordi Cruz a Fran, que presentó un alajú de cacao.

Según Pepe Rodríguez era “un batiburrillo de cosillas que quiere ser algo, pero no es nada”. Para Jordi Cruz el plato era fallido, “pero vas sobrado de algo que en este programa siempre reivindicamos que es la actitud. Y tienes varios compañeros tuyos que van como de pasada”, decía.

En ese momento el programa incluyó un inserto de Ofelia, que en lugar de escuchar las valoraciones, estaba hablando con José, el atractivo médico que se unió a la competición la semana anterior. Ella, entre risas, comentaba los fallos que sus compañeros habían tenido durante el desarrollo de MasterChef 9, como utilizar wasabi en lugar de té matcha, o cardamomo en lugar de pistachos.

“Ofelia, ¿puedes dejar de tontear en un momento?” interrumpió Jordi Cruz, que continuó su discurso previo diciendo que hay varios aspirantes “que no se lo están tomando en serio, que se permiten el lujo de hacer tonterías de un programa 7”. “Y me está dando un coraje que convertiría esta primera prueba en eliminación y mandaría dos o tres a casa. Me gustaría percibir en vosotros ganas de ganar MasterChef con cierto nivel y no lo estoy viendo” continuó Jordi Cruz, que dijo que para él Fran sería el “caballito ganador de esa edición”. Ofelia, que se creía que ella era el “caballito ganador” de Jordi reaccionó al comentario. “Ofelia, no pongas esa cara, él está centrado en cocinar, en crecer y en evolucionar, y tú en ligar con José”, le dijo a la gallega.

En la prueba de exteriores, los concursantes eliminados tuvieron una segunda oportunidad en la repesca. Y tal como se veía venir, la ganadora fue María, una de las favoritas de la edición, que fue la expulsada de la semana anterior.

En la prueba de eliminación se enfrentaron José, Amelicius, Ofelia, Jianping y Pepe. Los jueces hicieron también bajar a algún miembro del equipo ganador de la prueba de exteriores, y así, Dani también se jugó su permanencia en el programa. La prueba consistía en tres fases que incluían glaseado, mousse y helado.

Mientras todos los concursantes se fueron salvando, en el último corte solo quedaban Pepe y Amelicius, y los jueces eligieron que fuese Pepe el que abandonase. Algo también bastante previsible, pues Pepe no se ha caracterizado por tener un concurso demasiado dinámico, y encajaba en esa descripción de Jordi Cruz de haberse tomado la competición de pasada.