El programa de MasterChef de este martes empezó por todo lo alto. Los jueces emparejarían a los participantes para cocinar cuatro tapas, inspiradas en diferentes países del mundo. Los grupos de trabajo no estarían basados en las afinidades, sino en todo lo contrario: en lo mal que encajen las personalidades de los aspirantes. El objetivo de la prueba era demostrar que en en la hostelería te tienes que adaptar a las circunstancias, y sacar adelante el trabajo sí o sí.

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En esa primera prueba Fran y Amelicious hicieron un gran trabajo, y en el otro lado de la balanza se encontraban Ofelia y María. Entre ambas hubo mucha tensión, gritos en el cocinado, algún manotazo y empujón, y a la hora de presentar los platos la cosa no fue mucho mejor. La actitud de Ofelia fue la más criticada por los concursantes y los compañeros, pues culpaba de todos los fallos a María, negándose a escuchar las críticas. Ni siquiera quiso ponerse junto a sus compañeras tras la valoración, asegurando que no lo hacía porque tenía educación.

Tras la prueba de exteriores, los aspirantes que se jugaban la expulsión eran la propia María, Meri, Arnau, Dani y Fran, quienes tuvieron que poner en práctica algunas técnicas de cocinado. No quedaba ahí la cosa: el programa se guardó un as bajo la manga, y presentó a dos nuevos candidatos para entrar en el concurso.

Dos jóvenes que no pudieron entrar a MasterChef por la crisis sanitaria del coronavirus: el enfermero Nando y el cardiólogo José. Uno de ellos estaba contagiado, y el otro, aislado por estar en contacto directo con un contagiado. “Cuando dieron negativo, estábamos en el pico de la tercera ola y decidieron quedarse ayudando, renunciando al programa” explicó Pepe Rodríguez a los aspirantes, que no protestaron por la decisión.

En esa prueba, José despuntó y se convirtió en aspirante de pleno derecho. Además, por su apariencia física, muy pronto se ganó una legión de fans en las redes sociales, y algunos ya lo marcan como favorito. Y fuera de las redes, Luna, que regresaba como invitada, y Ofelia, desde la galería, reconocían estar encantadas con la incorporación. 

De los aspirantes que ya conocíamos, María fue la que tropezó, y eso que hasta entonces se alzaba como una de las rivales más fuertes. “No has terminado de entender la prueba y has cometido el mismo error que en el primer cocinado. Has presentado un plato nada rico y con una técnica mal ejecutada” le dijo Jordi Cruz.

A su salida, María se mostraba enfadada. “Se merecen irse Pepe u Ofelia antes que yo. Me duelen que estén todavía en el programa y que yo me tenga que ir” aseguró la coordinadora de eventos. De todas formas, la semana que viene se vivirá la repesca del programa, y María tiene muchas papeletas para regresar. Aunque tampoco hay que olvidar a José María, el extremeño que enamoró a la audiencia con su historia personal, y que también podría regresar a la competición si hace un buen trabajo.