Este martes La 1 emitió una nueva entrega de MasterChef. Un programa que está en el ojo del huracán desde que Jorge Javier Vázquez asegurase que muchos exparticipantes le han escrito denunciando las “situaciones límite” a las que les exponen. O que “desde el principio se sabe quién va a ganar”.

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Polémicas aparte, el programa de cocineros recibió en la primera prueba a El Monaguillo como invitado. Los aspirantes debían preparar un plato dulce o salado utilizando de forma obligatoria algún tipo de harina y de leche. De forma excepcional, ellos mismos catarían los platos y deberían elegir a los mejores aspirantes y también al peor, que iría directo a eliminación. En ese sentido, Fran fue el que recibió el delantal negro, pero se lo tomó con mucha deportividad, consciente de sus errores.

En esa prueba, además, regresaron como invitados Mario Palacios y Manuel Esteve, los ganadores de las dos primeras ediciones de MasterChef Junior, que demostraron que con esos ingredientes se podían elaborar grandes propuestas.

Para la prueba de eliminación, los participantes se trasladaron a Gijón, al Centro de Seguridad Marítima Integral Jovellanos, donde debían elaborar un menú para 100 profesores y alumnos. Los aspirantes han tenido la visita de Nacho Manzano, chef con dos estrellas Michelín, que les dio instrucciones durante el cocinado.

El equipo rojo lo formaba Arnau junto a Alicia, Fran, Jiaping, María, Meri y Pepe, y el equipo azul Amelicius con Alex Dani, Ofelia, Toni y Vero. A mitad de la prueba, el jurado ordenaba a los capitanes y a su mano derecha cambiar de equipo, lo que terminó de desconcentrar a los aspirantes.

Durante esta prueba Ofelia ha arremetido contra María: “Ella se cree la Barbie de Tomelloso y yo prefiero ser una normal de Santiago”. La frase generó muchos comentarios en las redes sociales, aunque la mayoría afeaban las palabras de Ofelia, que no se encuentra precisamente entre las aspirantes más queridas.

Al final de la prueba de exteriores, los jueces valoraron el gran trabajo de Fran, y le quitaron el delantal negro: no tendría que ir a eliminación. Ya en la última prueba, los aspirantes debían preparar un plato con mantequilla, y tenían hasta tres oportunidades para salvarse.

Ofelia, Arnau, Vero y Dani se salvaron los primeros, y así María y Alex se quedaron en la cuerda floja. Debían cocinar un lenguado a la Menier con patatas asadas, pero el gestor deportivo entregó el pescado crudo, lo que le hizo resultar el tercer expulsado.

“Estoy triste y decepcionado. La he liado, ha sido un verdadero desastre. No he sabido dar lo mejor de mí y en una prueba de eliminación no puedes bajar la guardia. La experiencia ha sido espectacular, no me rindo”, se lamentó el barcelonés, que tampoco había tenido una primera prueba especialmente brillante.