Desde que Mediaset España anunciara la puesta en marcha de Top Star, ¿Cuánto vale tu voz?, su nuevo programa de talentos junto a Fremantle, hasta su estreno este viernes, han pasado tan solo dos meses. Unos tiempos poco habituales en televisión y que podrían explicar por qué el formato no ha arrancado con buen pie.

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Y es que el programa, con Isabel Pantoja como uno de sus principales reclamos, anotó tan solo un 11,2% de cuota de pantalla y 1.512.000 espectadores en su primera gala. Un dato que implica varias cosas: por un lado, perder casi 15 puntos con respecto a la final de Got Talent el pasado viernes y por otro, verse doblado por el estreno de la sexta edición de La Voz Kids.

Una nueva constatación de que las prisas no son buenas en televisión. Con el afán de cumplir el contrato de Isabel Pantoja y conseguir un gran formato para la noche de los viernes con el que enfrentarse a la nueva edición del que fuera en otro tiempo su talent estrella, el grupo de comunicación junto a la productora han trabajado contrarreloj para lanzar cuanto antes este programa.

Pero estas prisas han provocado que lo que podría haber sido un buen formato, con un plató más que notable, y un jurado bastante potente (a Pantoja se le unían la actriz Danna Paola y Risto Mejide) finalmente haya quedado algo deslucido, no solo en términos de audiencia, sino también en valores de producción.

No cabe duda de que en Fremantle son maestros a la hora de producir grandes formatos de entretenimiento, no por nada es ahora mismo la productora de moda. Además, siempre es admirable que las cadenas apuesten por nuevos formatos y se lancen a la búsqueda de novedosas marcas de entretenimiento, dándole una vuelta de tuerca al enésimo programa de talentos.

Pero estas apuestas tienen que ser totales, o el buen trabajo puede tirarse por la borda. Y no cabe duda de que lograr un buen producto requiere de una sólida preproducción, ya que la realización de un buen casting y conseguir un plató a la altura implica invertir en tiempo y recursos económicos, algo que al parecer no ha ocurrido con Top Star.

Por ello, quizás una búsqueda de ahorro económico en la producción y las prisas por lanzarlo hayan provocado que un programa que podría convertirse en nuevo éxito de Telecinco, finalmente, vaya a pasar sin pena ni gloria por la parrilla de la cadena de Mediaset

Una mecánica ininteligible

Una de las principales críticas hacia el programa ha sido la poca claridad de su mecánica. Durante toda su duración, fueron muchos los espectadores que acudieron a las redes sociales para preguntarse cuál era el funcionamiento del talent.

Tampoco era bien recibido el papel del público. Al igual que sucede en Got Talent o The Dancer, los espectadores en plató pueden hacer comentarios durante las actuaciones. Además, los denominados como "los 50" también tienen voto, por ello, cuando acaba la actuación y antes de la puja, Jesús Vázquez les pide su opinión.

Por otro lado, sí gustaba la química entre los mentores. Concretamente, Danna Paola encandilaba a la audiencia con su naturalidad, mientras que Pantoja gustaba por su papel de villana. 

Risto Mejide tenía toda la razón diciendo que a la industria le vendría bien que un formato creado en España funcionara bien. Sin embargo, parece que como decía aquella cinta de los 90, el programa dormía con su enemigo. O en Mediaset entienden que un buen producto requiere tiempo, o éste será el camino para todas aquellas apuestas en las que primen más las prisas o el ahorro que el resultado final.