El relato de Rocío Carrasco en la serie documental Rocío, contar la verdad para seguir viva ha dividido a Telecinco en dos bandos. Los que defienden a la hija de Rocío Jurado y la veían como una victima y otros que abogan por el derecho a Antonio David Flores a responder y que prefieren que no haya un “juicio mediático”. En el primer bloque se encontrarían Jorge Javier Vázquez, Carlota Corredera, Belén Esteban o Kiko Hernández. En el segundo, Kiko Matamoros, Ana Rosa Quintana o Alessandro Lecquio, entre otros.

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Este miércoles, Rocío Carrasco dio una entrevista en horario de máxima audiencia para responder dudas que han surgido alrededor de su serie documental Rocío, contar la verdad para seguir viva.

En un momento dado le pusieron imágenes de Alessandro Lecquio en El programa de Ana Rosa, en el que el italiano iba a machete contra ella. Lecquio decía que Rocío es “una mujer que no ha sabido sobreponerse a los golpes del destino”, que “no puede ser que, en esta historia, todos sean malos menos Fidel” y que su historia es la del “fracaso de la maternidad”.

“Creo que Lequio no ha entendido nada de lo que he contado. Debe ser que él es bastante parecido al ser (Antonio David) y, claro, perro no come perro”, decía Rocío, sabia y prudente, dando a entender que los dos tenían comportamientos similares y que por eso se defienden mutuamente.

En las redes sociales pronto recordaron viejas entrevistas en las que Alessandro Lecquio reconocía haber “tirado bofetones a las mujeres”, pero negando que lo suyo sea “violencia”. Sucedió en el programa Tómbola, y él se justificó, sin ningún tipo de vergüenza, diciendo que eran discusiones de pareja en la que ella “le tira un bofetón y tú se lo devuelves”. Algo en lo que no hay “nada mal”, según decía.

Antonia Dell’Atte denunció en televisión los malos tratos de Alessandro Lecquio

En Rocío, contar la verdad para seguir viva, Rocío Carrasco relató algunos episodios de violencia física que ejerció sobre ella Antonio David Flores, su expareja, a los que se sumaron otros episodios de violencia vicaria y violencia psicológica.

Antes que ella, hace ya dos décadas, Antonia Dell’Atte ya relató historias similares que habrían sucedido durante su relación sentimental con Alessandro Lecquio, al que Rocío Carrasco ha igualado a Antonio David Flores.

La primera denuncia televisiva de Antonia contra Lecquio fue a finales del año 2001, en el programa Gente, de Televisión Española. “Yo he vivido tres años y medio casada con él, de malos tratos físicos y psíquicos. Y me siento en el deber de hacer esa llamada a todas las mujeres que han sufrido malos tratos, que los denuncien”, dijo entonces. Poco después amplió su relato en Antena 3, en el programa Abierto hasta el amanecer, que presentaba Jordi González, y allí apuntó que Lecquio le pegaba patadas durante su embarazo.

En febrero de 2002, Antonia se entrevistaba a sí misma en El Mundo, y daba unas declaraciones que bien podría haber dicho Rocío Carrasco en su serie documental: “Ya no vivo bajo la violencia continuada, pero superar los daños morales es una recuperación lenta y muy dolorosa, sobre todo si sigues viendo a tu verdugo vender una imagen de santo. Hablar es mi grito de liberación”.

“Él cuando pegaba utilizaba un arma, el kárate. Perdía los nervios con cualquier pretexto, en cualquier circunstancia. No llevo la cuenta de la cantidad de agresiones que se sucedieron a lo largo de los años. Pero en aquella ocasión me rompió la rodilla al perder el equilibrio. Fue en Polonia”, decía en otro momento de la entrevista.

Alessandro Lecquio denunció por calumnias a su ex, pero en 2004 la justicia señaló que Antonia había dicho la verdad. Entre otras pruebas, se aportó pruebas como una denuncia que presentó en 1991 en la comisaría de Chamberí, donde le acusa de malos tratos físicos y psíquicos y unas cartas que le mandó el propio Lequio, donde reconoce haberle maltratado y le pedía perdón.

El pasado verano de 2020, Antonia Dell’Atte acudió al programa Lazos de sangre, y habló de su vida y de su matrimonio. Más tarde, a través de las redes sociales, se quejó de que la entrevista había sido recortada, y de haber proyectado que se crio con un padre maltratador. “El maltratador diabólico que me ha maltratado y he denunciado en España se llama Alessandro Lequio Di Assaba” dijo en Instagram la modelo, que cargó contra Boris Izaguirre, María Eugenia Yagüe, Rosa Villacastín y María Eugenia Yagüe. “Todo Mediaset España protege a un verdadero maltratador”, se lamentaba también.

Tras recordar todo esto, hay una pregunta en el aire. ¿Tomará medidas Mediaset contra Alessandro Lecquio? A Antonio David Flores lo despidió justo después de emitir el primer programa de Rocío, contar la verdad para seguir viva. “Tras la emisión de los dos primeros episodios, Sálvame anuncia el cese de la vinculación laboral de Antonio David Flores con este programa de televisión así con la productora de La Fábrica de la Tele. Mediaset ha hecho extensible esta medida al resto de programas del grupo” leía Carlota Corredera, el lunes 22 de marzo.

Para seguir su lucha contra la violencia machista, Mediaset debería controlar mejor los colaboradores de sus programas. No se entiende que, si la justicia señaló que Antonia Dell’Atte decía la verdad sobre sus malos tratos, Lecquio tenga la oportunidad de cargar contra Rocío Carrasco en su relato sobre violencia machista como quien ataca el comportamiento de un concursante en Gran Hermano. Además, según Antonia, Lecquio ha utilizado los medios exactamente igual que Antonio David Flores, para vender “una imagen de santo” que, al parecer, no se corresponde con la realidad.