Alyson Eckmann es recordada en España por haber sido una de las presentadoras de Hable con ellas en Telecinco y por ser la ganadora de la quinta edición de GH VIP. La estadounidense, que volvió hace más de dos años a su tierra natal, ha sido una de las últimas famosas en sumarse a OnlyFans, la red social en la que personajes conocidos comparten su contenido más íntimo con sus seguidores a cambio de una cuota de suscripción.

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La joven cuenta con más de 260.000 seguidores en Instagram, donde habitualmente comparte sensuales fotografías e incluso desnudos integrales que desafían la estricta censura de esta red. Ahora ha dado un paso más y ha decidido rentabilizar ese contenido a través de OnlyFans.

"Ni idea de lo que estoy haciendo, pero lo estoy haciendo bien", reza su descripción en la plataforma, donde de momento ha subido 39 publicaciones. El precio mensual para poder ver sus fotos y vídeos es de 15 dólares, unos 12 euros al cambio.

Aly se suma así a otras conocidas figuras televisivas que venden contenido erótico en esta red social: Mari Cielo Pajares, Jacobo Ostos, Patricia Steisy o Álex Bueno son algunos de los famosos que se pueden encontrar en la plataforma. 

Daniela Blume, quien convivió con Alyson en Guadalix y compitió con ella en la final por hacerse con el maletín, es una de las estrellas que más éxito tienen en OnlyFans. La presentadora tiene más de 2.000 suscriptores a los que cobra una cuota de 30 euros mensuales, por lo que factura unos 6.000 euros al mes, a los que hay que restar el 20% que va a parar a la red social.

Otro ex gran hermano que se ha sumado a esta moda recientemente ha sido Igor Barusko. El que fuera segundo clasificado de la decimocuarta edición del reality se define como "divertido y morboso" y ha establecido un coste de 17 dólares mensuales para la suscripción que deberán pagar quienes quieran disfrutar de sus fotos más íntimas y subidas de tono.

Igor Basurko también tiene perfil en OnlyFans.

Tras su salida de Gran Hermano, Igor acaparó numerosos titulares por los problemas judiciales que generó su adicción al juego en el pasado. Varias sentencias han condenado al joven por robar datos bancarios a su mujer y a otras víctimas para invertir el dinero sustraído en juegos y apuestas online.

"Es una parte de mi vida que no recuerdo prácticamente nunca. Es parte de mi pasado, como el que muchos tendrán. Considero muy rastrero hacerlo público de esta manera, señalando con el dedo a alguien en la prensa", expresaba el vasco en 2016 en declaraciones a este medio.