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Cagancho en Moncloa

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, en la escalinata de Moncloa.

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, en la escalinata de Moncloa.

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En otros tiempos, el conocido como "Doctor Bacterio" era el que tras las cortinas del presidenciable le susurraba "pisar el freno" cuando se iba sobrado en las encuestas a la presidencia del gobierno de España, para así perder la presidencia. Es lo que ha tenido la derecha, que sus tácticas, conspiraciones, u enredos, casi siempre han sido contra ellos mismos. Pero siempre salía ganado, al contado, el arúspice demoscópico.

El magín de Sánchez para que las pócimas políticas salgan redondas, tras cocinar el pacto para llegar al poder con comunistas, separatistas, y herederos de los terroristas de ETA, y poner la imaginación para ceder a las exigencias de los que pretenden destruir España y acabar con la constitución del 78, cual otro dios desde su Olimpo, quitó al ministro de Sanidad, cuando más atacaba la peor pandemia en siglos que ha campado por España, para llevarlo a las elecciones autonómicas de Cataluña y ver si con los resultados de su pócima política podía pactar el gobierno autonómico con los separatistas.

La faena política imaginada redonda le salió una faena para el exministro Illa, que ahora vaga como diputado por la Generalidad como San Lamberto, con la cabeza en la mano, intentando que alguien le preste atención para encontrar su nicho y poder descansar.

No contento el magín de Sánchez, propone otra jugada política redonda. De un solo golpe audaz, cual Blitzkrieg, crear el "efecto mariposa" (que han llamado los relistos), y con el ingrediente de Ciudadanos, sacar una a una de las coaliciones de los gobiernos regionales al eterno enemigo, la derecha, y arrumbarla extramuros del poder.

Tras unas negociaciones secretas, redondas, y arrimadas, entres Ciudadanos y el Plus Ultra del PSOE, en los idus de marzo el magín arúspice de Sánchez le susurra que los idus son propicios y hay que lanzar la Blitzkrieg contra el gobierno de Murcia, continuar hacia el gobierno de Castilla y León, y rematar con el gobierno de Madrid. Pero el golpe redondo tramado se empezó a volver cuadrado, y con un simple golpe de hueso de aceituna, lanzado por el campeón mundial de lanzamiento de huesos de aceituna, fracasó motín de Murcia.

Vista la jugada completa, cual Clausewitz, de que iba Iván a por Madrid, Isabel, la del Zendal, presenta un adelanto electoral dejando en pelota picada y corriendo por los pasillos a comunistas, socialistas y centristas, con las hojas de la moción de censura fuera de hora. Dejando fallida la moción que habían pactado contra Madrid.

Entre tanto la Blitzkrieg llega a las murallas de Castilla y León, y aun viendo los socialistas que allí los de Ciudadanos no están arrimados al pacto nocturno en la casa de Inés, pero como son muy bien mandados y acompañantes del Plus Ultra socialista, deciden tirarse a la piscina de la moción contra el gobierno regional aun viendo que no hay agua en ella, e intentando amortiguar el golpe con regalías al contado en Castilla y León.

Los idus de marzo no han sido buenos para la Blitzkrieg del magín de Sánchez contra los tres gobiernos autonómicos Populares. Han logrado hacer una faena como la famosa de Cagancho en las Ventas, o Almagro. Dicho ("como Cagancho en las Ventas") con el que común paso a designar a toda faena en público que sale del revés, que sale mal, o que termina aciaga, y que terminó en la comisaría de la Guardia Civil, con el torero en prisión preventiva y los toros en el corral.

El lote redondo escogido por el representante de Sánchez para ponerle una faena arreglada, resultó ser un lote con dos bragados y recogidos de cuernos, y un tercero negro zaino, bragado, veleto, y astifino, que le han hecho hacer, en los tres, la faena de Cagancho en Moncloa. O parafraseando a Roberto Gómez "hacer tres Caganchos" seguidos.