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Pedro de Valdivia y la exploración de Chile

Retrato de Pedro de Valdivia.

Retrato de Pedro de Valdivia.

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Abordamos el descubrimiento de Chile a través de la incursión terrestre y la navegación. Ambas a dos fueron duras, inhóspitas; la terrestre, además, cruel, porque estuvo jalonada por la perversión causada por una codicia de poder desmedida que se manifestó en hábitats salvajes, en territorios ayunos de orden que a punto frustraron toda la expedición. Lo caótico siempre favorece lo abyecto, que brota de las arenas del odio hasta anhelar el tormento espantoso.

Fue tal la resistencia y perseverancia de los nativos que obligaron al emperador Carlos a crear el Tercio de Arauco en 1603. Este hecho otorga a Chile el prestigio de contar con el ejército profesional más antiguo del continente americano y uno de los más veteranos del mundo.

Fue, en definitiva, un conflicto duro y constante durante siglos, en el que destaca una faceta mística documentada en varias misivas que Valdivia envía al emperador en donde alude a apariciones marianas y del apóstol Santiago sobre un caballo blanco, aconsejando a los indios no entrar en batalla. El término empleado para designar a las ciudades que se fundaron guarda una estrecha relación con estos hechos.

Sea como fuere, bajo todas estas circunstancias lo heroico fructificó porque se superaron limitaciones históricas y personales en beneficio de una civilización que ofreció avances significativos en humanidades, educación, economía, religión y cultura.

Escribo esta breve narración que debe ser interpretada en el contexto histórico del s. XVI. Se cataloga en la expansión del Imperio español en América que invitó a una gran parte del mundo a abrazar los principios del Occidente civilizado, fundamentados en la justicia, en la paz y en la dignidad de la persona.

Fue Diego de Almagro (Almagro, 1475) a quien correspondió el inicio de la exploración de Chile, territorio sometido hasta el curso del río Maule por el imperio Inca gracias a su jefe Túpac Yupanqui. En 1535 con 500 castellanos y algunos miles de indios se adentraron en un territorio inhóspito en donde los araucanos mostraron gran resistencia empleando picas largas, arcos, hondas y boleadoras.

Alcanzado el valle de la Aconcagua se organizaron diferentes incursiones. Una de ellas, al mando de Juan de Saavedra (Campos del Paraíso, Cuenca, s. XVI), llegó a la bahía llamándola, en honor a su tierra natal, Valparaíso. Otra, al mando de Gómez de Alvarado, El Viejo (Badajoz,1482) se introdujo por el valle del río Maule. Almagro llegó hasta el valle de Maipo terminando su campaña en 1536.

En 1535 llega al Perú, Pedro de Valdivia (Villanueva de la Serena, 1497), alférez de caballos, versado en el arte de la guerra, trajo tras de sí muchas jornadas de combate. En Flandes, en la defensa de Valenciennes, bajo las órdenes de Enrique de Nassau-Breda; en Italia, en el tercio de Pescara, en el sitio y toma de Milán, también en la batalla de Pavía y en la defensa de Nápoles frente a las tropas del conde Lautrec. En 1520 luchó contra los comuneros de Castilla.

Pizarro le encomienda la conquista de Chile. En 1540, invierte toda su fortuna y con lo poco que pudo reunir de prestamistas, reanuda la expedición desde Cuzco con 150 castellanos y tres mil indios auxiliares. Se sumó Francisco de Aguirre (Talavera de la Reina, 1500) con 25 castellanos más. La expedición la hizo no por la cordillera sino por la costa. En plena marcha, en Atacama, Valdivia soportó la traición de Sánchez de la Hoz, hombre de perversa lealtad, que intentó asesinarlo mientras yacía. Inés Suárez fue la mujer que lo salvó con oportuno aviso.

En 1537 es nombrado por Pizarro maese de campo general.

Se adentra en el territorio hasta llegar al valle de Copiapó, en donde Valdivia toma posesión de estas tierras en nombre del rey de España con el rezo de un Te Deum, en acción de gracias al Señor. Se la llamó Nueva Extremadura, en recuerdo de su hogar de nacimiento. Prosiguió la conquista.

Funda la ciudad de Santiago de Nueva Extremadura o Santiago de Nuevo Extremo, el Santiago de Chile actual, el 12 de febrero de 1541. Allí creó su Ayuntamiento y otras instituciones ciudadanas tomando el título de gobernador en junio de 1541.

En 1550 funda las ciudades de Imperial y Concepción de María Purísima del Nuevo Extremo y en 1552 la ciudad de Santa María la Blanca de Valdivia. En 1544, Alonso de Monroy funda la ciudad de La Serena, en el valle Coquimbo; Francisco de Villagra funda la ciudad de Sta. María de Gaete en honor a la esposa de Valdivia. En 1552, el adelantado Alderete funda la ciudad de Santa Magdalena de Villarrica.

Carlos I denominó al territorio como reino de Chile (Rosales, 1877) y dio el título de príncipe a su hijo Felipe II al casarse con María Tudor (Aguado,1927). La ciudad de Santiago fue la capital del reino durante toda la presencia española, rechazó emplear el término colonial porque los territorios descubiertos gozaban de unas mismas prerrogativas que los propios de la Corona.