Las bajas médicas suelen ser uno de esos temas polémicos recurrentes en comidas familiares o con amigos.
Hay quienes cuestionan las ausencias, compañeros que sienten cómo aumenta su carga de trabajo y quienes recuerdan casos de personas que, supuestamente, aprovecharon esos días para desconectar como si estuvieran de vacaciones.
Pero lo cierto es que la incapacidad temporal es un derecho laboral que protege a quienes, por motivos de salud, no pueden desempeñar su trabajo con normalidad.
En España, más de 1,27 millones de personas se encuentran de baja médica, una realidad que afecta especialmente a sectores como la industria, los servicios y la construcción.
Pero ¿qué ocurre cuando llega el alta médica y toca volver al puesto de trabajo, aunque todavía persista cierto dolor?
El abogado laboralista Ignacio de la Calzada (@un_jefe_legal) asegura que, en este escenario, el empresario puede despedir procedentemente al trabajador que, tras recibir el alta, no se reincorpore a su puesto como corresponde.
"Tu trabajador recibe el alta médica, pero dice que no va a volver porque no se encuentra bien. Ojo, porque sí que le puedes despedir y puede ser procedente", afirma el especialista.
Eso sí, antes de tomar una decisión de estas dimensiones deben darse determinadas circunstancias y seguirse un procedimiento concreto.
¿Qué debe hacer la empresa?
Cuando un empleado recibe el alta médica y rechaza reincorporarse alegando que continúa encontrándose mal, el empresario conserva la posibilidad de despedirlo de forma procedente.
Pero no es suficiente con tomar la decisión y comunicarla. Es necesario seguir un protocolo y dejar constancia de cada paso.
"El alta médica implica la obligación de reincorporarse al puesto de trabajo al día siguiente", afirma el abogado.
Por tanto, el primer paso consiste en notificar formalmente al trabajador su obligación de presentarse a trabajar al día siguiente de recibir el alta.
Además, según explica, este paso también se aplica aunque el empleado haya iniciado un proceso para impugnar el dictamen médico.
"Lo primero es que se reincorpore. Luego deberías hacerle una revisión médica como empresa", sostiene.
Si los días pasan y el trabajador continúa sin regresar, resulta fundamental documentar cada ausencia, preguntar los motivos de la falta día a día y solicitar las correspondientes justificaciones formales que expliquen sus faltas, como los justificantes médicos.
Según explica Ignacio de la Calzada, si el trabajador persiste en sus ausencias sin una causa legal que las avale, el empleador puede iniciar un despido disciplinario.
Antes, eso sí, deberá cumplir con el trámite de audiencia mediante un burofax.
La documentación y la prudencia resultan, por tanto, fundamentales. Una decisión precipitada puede terminar en un despido nulo o en costosas sanciones legales.
"Recordad que el trabajador esté de alta pero se encuentre mal no le da derecho a continuar ausentándose y tú tampoco tienes la obligación de mantenerlo", concluye el especialista.
