La jubilación demorada en España está dejando de ser un mecanismo que pocos conocen para convertirse en un nuevo modus operandi para los trabajadores.
Así lo confirman los datos proporcionados por BBVA y un estudio de Fedea, estableciendo que la jubilación atrasada de manera voluntaria ya representa el 11,6% de las nuevas altas de pensión en 2026, frente a menos del 5% en 2019.
El principal causante detrás del auge de esta elección no es el amor al trabajo. En la mayoría de casos, se debe a los incentivos que lleva aparejado atrasar la edad de jubilación.
Requisitos
La Seguridad Social matiza en su portal web que, en todo momento, se trata de una elección "libre y voluntaria" a la que pueden acceder empleados por cuenta ajena y propia.
Eso sí, siempre que hayan cumplido la edad de jubilación ordinaria (66 años y 10 meses con cotizaciones inferiores a 38 años y 3 meses, o 65 años con carreras de cotización más largas).
También será necesario haber cotizado, como mínimo, 15 años a la Seguridad Social.
Opciones
Bajando los números al papel, hay tres opciones para planificar cómo quedaría tu jubilación demorada.
La primera opción corresponde al cobro de un incremento porcentual de la pensión. Es decir, por cada año completo trabajado se cobrará un incremento en la pensión del 4%.
Además, a partir del segundo año de demora, los periodos superiores a 6 meses e inferiores a un año también podrán computarse y recibirán un porcentaje adicional del 2%.
Por ejemplo, una persona que tenga una pensión de 2.000 euros fijos todos los meses, cuando decida atrasar la jubilación un año y cobrar el incremento porcentual del 4% pasará a cobrar 2.080 euros al mes. Es decir, 80 euros más todos los meses.
Por otro lado, también se puede optar por recibir un pago único.
Consiste en cobrar una cantidad fija de entre 4.800 y 13.500 euros por año de demora, según los años cotizados. Aquí, en lugar de subir la pensión mes a mes se recibe un pago único cuando te jubilas.
El cálculo parte de una cantidad de referencia determinada en función de los años cotizados cuando alcanzas la edad ordinaria de jubilación.
A partir de ahí, el importe aumenta por cada año que decidas seguir trabajando.
Además, quienes hayan cotizado durante más de 44 años y medio pueden beneficiarse de un incremento adicional. Y si el retraso supera los seis meses a partir del segundo año, la cuantía de referencia se eleva un 10 %.
Por último tenemos la fórmula mixta que, como su nombre indica, se trata de una combinación entre el aumento porcentual y un pago único parcial para retrasos prolongados.
Si deseas calcular cómo quedaría tu jubilación en el caso de atrasarla, puedes hacerlo a través del simulador de jubilación de la Seguridad Social.
