Zaragoza
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El otoño ya ha llegado a Aragón y con él uno de los mejores momentos del año para descubrir sus paisajes.

Los verdes dejan paso poco a poco a los tonos amarillos, naranjas, ocres y marrones, transformando bosques y montañas en un escenario perfecto para hacer una excursión.

En Huesca hay muchos rincones donde disfrutar de este cambio de estación, pero si hay un lugar que merece una visita durante el mes de octubre es la Selva de Oza, en el valle de Hecho.

Este espectacular entorno se encuentra dentro del Parque Natural de los Valles Occidentales y ofrece diferentes posibilidades para recorrer sus bosques y montañas.

Una de ellas es una sencilla ruta circular de unos 50 minutos que permite adentrarse en la Selva de Oza y conocer, además, uno de sus elementos históricos más singulares: la Corona de los Muertos.

Una ruta sencilla

Aunque la ruta no sea muy complicada, siempre que se va a la montaña hay que ir bien preparado, con buen calzado, avituallamiento y tener muy claro el tiempo de la excursión para que no se haga de noche, ya que en esta época del año oscurece antes.

El recorrido comienza en el parking de Oza.

Parking de Oza Cima Norte

Desde allí hay que dejar el coche y cruzar el puente sobre el río Aragón-Subordán. Al otro lado se encuentra un panel informativo con las diferentes rutas que pueden realizarse por la zona.

El camino continúa atravesando el bosque y siguiendo las indicaciones hacia el Castillo d’Acher. Poco después comienza el tramo entre árboles, donde el paisaje adquiere especial protagonismo durante el otoño.

La ruta continúa en dirección al Castillo d’Acher hasta llegar, aproximadamente a los 15 minutos, a una pista forestal.

En este punto hay que girar a la izquierda y continuar por la pista, que conduce de nuevo hacia la zona del camping.

Bosque de Oza. Cima Norte

Durante el recorrido se pueden contemplar algunos de los paisajes más característicos del entorno, con vistas hacia el Chipeta Alto y Peña Forca, además de la gran variedad de especies que forman este bosque pirenaico.

Ya cerca del camping aparece señalizado el desvío hacia la Corona de los Muertos. El yacimiento se encuentra a apenas unos minutos del camino y constituye uno de los elementos históricos más curiosos de la Selva de Oza.

Hecho. Turismo de Aragón

Para esta ruta, si queremos convertirlo en escapada de fin de semana, lo más cómodo es dormir en Hecho, que es el pueblo principal del valle y uno de los puntos de referencia para acceder a la Selva de Oza.

El valle incluye también localidades como Siresa, que está todavía más cerca. Desde Zaragoza son unas 2 horas en coche.

Bosque con miles de años de historia

Pero más allá de sus paisajes, la Selva de Oza también conserva importantes vestigios de las personas que habitaron estas montañas hace miles de años.

En el entorno se han localizado alrededor de 120 estructuras correspondientes a distintas épocas prehistóricas.

Selva de Oza, Huesca. www.selvadeoza.com

Entre ellas destaca la Corona de los Muertos, un yacimiento arqueológico formado por diferentes círculos de piedras que datan de entre el 3.000 y el 500 a.C.

Las excavaciones y los restos de herramientas y armas encontrados apuntan a que el lugar pudo utilizarse como un campamento formado por cabañas.

La combinación de bosque, montaña e historia convierte esta ruta en una opción especialmente atractiva para una escapada de otoño. Además, sus apenas 50 minutos de duración y su carácter sencillo hacen que sea una alternativa para quienes buscan disfrutar de los colores de octubre sin afrontar una ruta de montaña exigente.

Y es precisamente durante estas semanas, cuando el bosque comienza a cambiar de color, cuando la Selva de Oza muestra una de sus estampas más características.