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Más allá de los grandes focos que iluminan pueblos aragoneses como Albarracín, Alquézar o Aínsa, existen pequeños municipios que esperan, discretamente, a ser descubiertos.

Uno de ellos es perfecto para recorrer a pie y sin prisas, mientras sus calles nos transportan al medievo y nos invitan a descubrir algunas de sus joyas monumentales.

Hablamos de Roda de Isábena, un pequeño pueblo oscense de apenas 48 habitantes censados, pero con mucho que ofrecer a quienes se animan a visitarlo.

Vistas de Roda de Isábena. Los Pueblos Más Bonitos de España.

Así es el pueblo

Su fama no es en vano, es el pueblo más pequeño de España con catedral propia y forma parte de la red de Los Pueblos Más Bonitos de España.

Su conjunto medieval gira en torno a la ex Catedral de San Vicente Mártir, construida a partir del siglo X y remodelada durante los siglos XI y XII.

Es la catedral más antigua de Aragón y también la más pequeña de España y, se considera como ex catedral porque dejó de ser sede episcopal en 1149, cuando el obispado de Roda de Isábena se trasladó a Lérida tras la reconquista de esta ciudad.

En su interior, alberga un austero claustro románico ideal para dar un paseo, una cripta central que guarda los restos de San Ramón (obispo santo), así como pinturas murales.

Como dice el refrán, "más vale una imagen que mil palabras".

Catedral de Roda de Isábena patrimonioculturaldearagon.es

Junto a la catedral se alza el Palacio Fortificado del Prior, una casa con dos torres defensivas cercana también a un precioso mirador donde contemplar el paisaje del valle del Isábena, con las sierras de Carrasquero y Sis y el Turbón al fondo.

No menos importante es visitar detenidamente La Plaza Mayor. Esta concentra buena parte de la esencia del pueblo, con la Hospedería como elemento principal y rodeada de bonitas casas empedradas.

Pero Roda guarda más sorpresas entre sus calles, como portales, puentes o vestigios de murallas medievales.

El Museo de La Era de Vicen reúne maquetas navales y aéreas y piezas etnográficas, mientras la Torre Gorda conserva los restos de una antigua construcción circular de más de 13 metros de diámetro.

Finalmente, en lo que al patrimonio religioso se refiere, el entorno ofrece varias ermitas a las que llegar a pie, como las del Pilar, San Salvador, San Mamés y San Martín del Bois.

Dónde comer

No hay escapada sin parón para comer y, en ese sentido, Roda de Isábena cuenta con opciones que están a la altura de su patrimonio.

Ejemplo de ello es el Restaurante Hospedería La Catedral, al que se accede por el claustro de la propia catedral, situado en el antiguo refectorio cisterciense. Según explican desde la Guía Repsol "es algo único, difícil de encontrar en otros rincones de España".

Hospedería La Catedral. Guía Repsol.

En lo que a comida se refiere destacan recetas típicas de Aragón, así como elaboraciones con carne de caza y carne de vacuno procedentes de una ganadería perteneciente a la familia.

Asimismo, también existen otras opciones como el Bar Portal de Roda y el Mesón.

En definitiva, Roda de Isábena es de esos destinos a los que no les faltan detalles y que encajan a la perfección en una escapada de fin de semana.