Grandes nombres de la moda aragonesa han acompañado este miércoles, 30 de septiembre, a EL ESPAÑOL DE ARAGÓN en la gala de su primer Premio.
El acto, celebrado en Aura Restaurante, en Zaragoza, ha contado con la presencia del presidente de FITCA, Luis Aparicio, junto a diseñadores aragoneses como Arantxa Latorre, Mariano García, Paula López y Eva del Ruste.
Entre este elenco de diseñadores, Latorre ha sido la encargada de vestir, en una noche tan importante, a la vicepresidenta ejecutiva de EL ESPAÑOL, Cruz Sánchez de Lara; a la directora comercial y de relaciones institucionales de EL ESPAÑOL DE ARAGÓN, Susana Cano; y a la directora de ZARAGON by EL ESPAÑOL, Carmen Cano.
Según la diseñadora, la clave fundamental para lucir un vestido de gala radica en sentirse una misma: "Lo importante es proyectar la propia autenticidad y dejarse guiar por el criterio de un profesional para potenciar la mejor versión de cada mujer".
Los tres modelos que lucieron derrocharon elegancia, comodidad y personalidad.
En el caso de Cruz Sánchez de Lara, se diseñó una propuesta centrada en la sofisticación sobria y la funcionalidad. Se optó por un conjunto elegante, fino y muy cómodo, en color verde oscuro.
Siguiendo la misma línea, para el diseño de Susana Cano, la firma apostó por una estructura de alta costura con un original juego de volúmenes. Se diseñó un vestido globo "al revés"; es decir, en lugar de llevar el volumen en la falda o en el bajo, la forma abombada o globo se situó en la parte superior del corte.
Otro aspecto a destacar del vestido es la parte superior. Está estructurada como un corsé emballonado confeccionado en raso de seda que incorpora un tul bordado con pedrería, aportando textura y brillo al estilismo.
El último vestido que diseñó Arantxa para esta gran noche fue el de Carmen Cano. Se creó un diseño de gala de gran presencia visual y líneas esculpidas, confeccionado íntegramente en un crepé rojo vibrante.
A diferencia del vestido de Susana Cano, este diseño lleva el corte globo a la altura de la cadera, siendo un modelo de largo de gala con mayor caída y un toque extra de volumen. Como detalle a destacar, el vestido incorpora un adorno en forma de flor elaborado en el mismo tejido de crepé.
Marca Aragonesa
La firma de alta costura Arantxa Latorre nació en el año 2004 en la calle San Miguel, en pleno centro de Zaragoza, como una tienda-taller de dimensiones reducidas, cuando tenía 20 años.
Desde sus comienzos, la marca experimentó un rápido crecimiento que pronto provocó que el espacio inicial resultara insuficiente. Para adaptarse a esta expansión sin perder la esencia de su propuesta, la firma trasladó su taller a la céntrica Plaza de la Magdalena, manteniendo la particularidad de establecerse en un piso.
Esta elección responde a la búsqueda deliberada de un entorno de intimidad y exclusividad, indispensable para el tipo de confección y la atención personalizada que ofrece.
A lo largo de su trayectoria, Latorre ha atraído a clientas de diversos puntos de España para la realización a medida de trajes de novia, madrina y fiesta. La dinámica de trabajo de la casa incluye el lanzamiento anual de sus colecciones de novia y gala, cuyo ciclo de presentación se desarrolla habitualmente de octubre a octubre.
Aunque cada propuesta incorpora las tendencias de la temporada, la filosofía central del diseño radica en lograr que cada mujer se sienta cómoda, favorecida y experimente un sentimiento de "relativa grandeza" al vestir sus piezas.
El proceso creativo de la firma destaca por un enfoque profundamente personalizado y cercano.
"Me encanta relacionarme con mis clientas para comprender su personalidad, su estilo de vida y la manera en que desean enfocar cada acontecimiento", ha confesado Latorre.
