Más de 200 personas participaron el pasado sábado en la proyección especial de Backrooms organizada por Embou y Filmin en el Pueblo Viejo de Belchite.
Una experiencia que llevó el cine fuera de las pantallas y lo trasladó a uno de los escenarios históricos más singulares de Aragón.
La iniciativa convirtió el Pueblo Viejo en una gran sala de cine al aire libre y reunió a clientes de Embou, vecinos e invitados en torno a una propuesta que combinó cultura, entretenimiento y territorio.
El propio enclave formó parte esencial de la experiencia, reforzando la atmósfera de la película y mostrando, desde una perspectiva diferente, el valor histórico y patrimonial de Belchite.
La proyección de Backrooms se había planteado precisamente para transformar el consumo digital del cine en una experiencia colectiva vinculada con la identidad y la memoria de Aragón.
El interés generado por la iniciativa trascendió además la propia celebración del evento.
La campaña de comunicación previa, que incluyó un teaser rodado en el propio Pueblo Viejo de Belchite, superó las 45.000 visualizaciones, mientras que la landing del evento registró más de 4.000 sesiones.
Un alcance digital que amplificó la visibilidad de la acción y contribuyó a acercar Belchite y su patrimonio a una audiencia mucho más amplia.
Más de 1.000 euros para la conservación del Pueblo Viejo
El encuentro tuvo también una importante dimensión social. Embou anunció que donará 5 euros por cada persona asistente a la Fundación Pueblo Viejo de Belchite.
Al haber superado el evento los 200 participantes, la aportación será de más de 1.000 euros, destinados a apoyar la conservación de este enclave histórico.
Este compromiso formaba parte de la iniciativa desde su concepción, con el objetivo de que la celebración no solo contribuyera a dar visibilidad al Pueblo Viejo, sino que dejara también una aportación directa para su preservación.
Durante el acto, el alcalde de Belchite confirmó además que el Gobierno de Aragón acometerá nuevas inversiones dirigidas a la conservación del patrimonio, reforzando así el compromiso institucional con la protección y el futuro del conjunto histórico.
“Queríamos crear una experiencia diferente para nuestros clientes, pero también demostrar que la tecnología y el entretenimiento pueden ayudarnos a conectar con nuestro territorio y contribuir de forma concreta a conservarlo.
La respuesta de más de 200 personas confirma que existe una forma de hacer las cosas que une marca, comunidad y compromiso con Aragón”, ha señalado un portavoz de Embou.
Una experiencia construida junto al territorio
La acción fue impulsada por Embou y Filmin junto al Ayuntamiento de Belchite, la Fundación Pueblo Viejo de Belchite y la asociación Belchite de Película, con la colaboración de diferentes entidades y empresas aragonesas.
La convocatoria previa contó también con el apoyo de Ámbar, El Rincón, Aragón Influye y Ñaming.
La celebración permitió recordar que el Pueblo Viejo de Belchite es, además de un espacio fundamental para la memoria y el patrimonio de Aragón, un escenario con una estrecha vinculación con el mundo audiovisual.
El municipio cuenta con su propia Film Office y acoge el certamen “Belchite de Película”, consolidándose como una localización singular para películas, documentales y producciones culturales.
Con iniciativas como esta, Embou refuerza su voluntad de ir más allá de la conectividad y actuar como una marca vinculada al territorio, capaz de generar experiencias que acerquen a las personas y contribuyan al desarrollo cultural y social de Aragón.
