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Teruel es una de las provincias más olvidadas de España...pero con mucho de lo que presumir.

En esta ocasión queremos poner en valor uno de esos pueblecitos medievales que se pasan por alto a la hora de planear una escapada o tomar un desvío en la carretera, pero que forma parte de la asociación 'Los Pueblos Más Bonitos de España'.

Hablamos de Linares de Mora, un municipio con apenas 240 habitantes ubicado a 1.311 metros de altitud en la Sierra de Gúdar (Teruel).

Linares de Mora. Ayuntamiento.

Declarado Conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural, basta con ver una imagen panorámica del pueblo para intuir la belleza que debe atesorar en su interior.

Cómo es el pueblo

Ubicado en un asentamiento rocoso rodeado de montañas, el pueblo desciende de forma escalonada a la orilla del río Linares.

Sus casas y callejuelas se adaptan a este peculiar terreno. De hecho, uno de sus principales atractivos reside en caminar tranquilamente por el casco histórico del municipio, lleno de calles empedradas decoradas con casas construidas en piedra y madera de tejados rojizos.

Además, el río deja a su paso bonitos puentes de piedra, ideales para continuar un paseo y tomar fotos.

La villa cuenta con un marcado trazado medieval, conservando parte de las murallas y ciertos portales (como el Portal de la Fuente, el Portal Alto o el Portalico).

Asimismo, entre cuestas arriba y cuestas abajo, hay sitios en los que es obligatorio parar detenidamente.

Ejemplo de ello es la Iglesia Parroquial de la Inmaculada Concepción, un templo barroco del s. XVIII que es el edificio estrella del pueblo. Su torre campanario y su ubicación la hacen destacar a lo lejos, guardando en su interior detalles artísticos de gran valor.

Iglesia de la Inmaculada Concepción, Linares de Mora. Los Pueblos Más Bonitos de España.

Otra de las joyas de Linares de Mora son los restos de su castillo que, aunque en ruinas, vigila el pueblo desde las alturas y ofrece bonitas panorámicas del valle.

Aunque, si lo que desea son buenas vistas, merece la pena cruzar a la Ermita de Santa Ana (del s. XVII y XVIII), ubicada en un cerro frente al pueblo.

Naturaleza

Este pueblo no solo es un reclamo para los amantes del patrimonio y la historia, también lo es para aquellos que prefieren hacer rutas de senderismo por la naturaleza.

Pino del Escobón. Google Reseñas.

Puedes acercarte a algunos de sus árboles monumentales, como el Pino del Escobón, un ejemplar de 400 años y unos 23 metros de altura.

Además, desde el pueblo parten varias rutas señalizadas que permiten descubrir el entorno a pie.

Entre ellas, destaca el paseo de 4,6 km hasta el Mirador de Peñacalva y la Senda Fluvial, de 3 km ida y vuelta, que recorre la ermita del Loreto, la Cueva Mona y la Fuente del Bartolo, entre otros rincones.

Asimismo, también es un punto espectacular para visitar otros pueblos de la zona, como Castelvispal.

Sin lugar a dudas, uno de esos destinos que merece salir en la conversación cuando prepares tu próxima escapada.