Mediterránea Café ha dado un giro de 180 grados a su deliciosa carta de desayunos. Hace unos meses que Houdi y Haane cogieron las riendas del establecimiento, ubicado en la calle de Gabriel Celaya, y desde entonces han trabajado en introducir diferentes propuestas que hablen de sus raíces.
"Desde que cogimos el local, nuestra intención siempre ha sido unir todas las culturas para que todo aquel que venga se sienta bienvenido", explica Haane. La joven de origen marroquí ha sido la encargada "en exclusiva" de preparar toda la carta, donde ha añadido platos típicos de su tierra que están siendo ya todo un éxito entre los vecinos del Actur.
Como, por ejemplo, el de 'sabores de Marruecos'. Un plato con los alimentos más típicos del país, entre los que destaca un delicioso pan 'msemen' y el esponjoso 'baghrir' para acompañar con miel, queso crema y mortadela.
Otra opción que no se queda atrás es el 'shakshuka', un guiso de huevo con tomate y especias que se puede acompañar con un exquisito pan árabe, aceitunas y queso.
Pero la estrella de la corona de la carta es su té de hierbabuena, que no solo te transporta con un solo trago hasta Marruecos, sino que su olor fresco y exótico impregna todo el local evocando precisamente lo que Haane quería lograr: representar sus raíces a través de la gastronomía.
El contundente menú -con uno de los dos platos, bebida y postre, con dulces típicos del país- cuesta un total de 15,90 euros.
shakshuka, un guiso de huevo con tomate y especias que se puede acompañar con un exquisito pan árabe, aceitunas y queso.
Esta idea de crear el primer 'brunch' marroquí surgió de la propia Haane. "Llevo años viviendo en Zaragoza y sí que había encontrado sitios donde comer platos típicos de mi país, pero ninguno que ofreciera nuestros desayunos y dulces. Era una demanda que yo misma había sentido, entonces decidí emprender con mi pareja, Houdi", aclara.
Houdi cuenta que su país natal es Palestina y, pese a que aún no han introducido alimentos de su tierra, "la intención es que en cuestión de unas semanas abramos por las tardes para ofrecer meriendas típicas".
"Somos cada uno de un lugar y queríamos hacer un guiño a nuestros orígenes", añaden entre risas.
El croissant con huevo y bacon, otra de las delicias de la carta, además de su té de hierbabuena.
Eso sí, en la extensa carta hay muchas más opciones. Desde tostadas francesas, hasta deliciosos croissants de lo más completos, batidos y zumos para aquellos que busquen otro tipo de gastronomía.
"La idea es que todos puedan comer a gusto y lo que quieran, bien probando cosas nuevas o arriesgando con algo diferente", afirma la mujer.
Y no solo han introducido cambios gastronómicos, sino que también le han dado una vuelta a la decoración del local con "un photocall para que los clientes puedan tener un recuerdo de su experiencia para siempre"
Además, en pocos días podrán poner la terraza a las puertas del establecimiento, una vez reciban los permisos. Será entonces cuando ampliarán el horario, abriendo también por las tardes con una nueva propuesta de meriendas que, seguro, no dejará a nadie indiferente.
