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A apenas diez kilómetros de Calatayud, Torralba de Ribota se prepara para viajar varios siglos atrás en el tiempo.

La localidad zaragozana celebrará este fin de semana, los días 22 y 23 de agosto, sus XXIII Jornadas Medievales, una cita que transformará sus calles en un escenario de recreación histórica y que se ha consolidado como uno de los acontecimientos culturales más esperados de la zona.

Durante dos días, vecinos y visitantes se sumergirán en el pasado medieval del municipio a través de recreaciones históricas, un mercadillo medieval y numerosas actividades que llenarán el pueblo de ambiente, personajes y escenas de otra época.

El eje de esta celebración es una de las tradiciones más conocidas de Torralba de Ribota: la Leyenda de la Virgen de Cigüela.

Cartel de las Jornadas Medievales. Turismo de Torralba de Ribota

Según cuenta la tradición, un soldado cristiano se enfrentó en duelo a un combatiente musulmán para evitar una batalla entre ambos ejércitos.

El resultado de aquel enfrentamiento decidió el destino del pueblo, que logró liberarse del dominio musulmán.

Este episodio, convertido con el paso del tiempo en una parte fundamental de la identidad local, vuelve a cobrar vida durante las jornadas a través de diferentes representaciones y actos festivos.

Qué ver en Torralba de Ribota

Pero Torralba de Ribota tiene mucho más que ofrecer a quienes se acerquen este fin de semana.

El municipio forma parte de la ruta del mudéjar de Aragón gracias a uno de los ejemplos más destacados de este estilo artístico: la iglesia de San Félix.

Su construcción se remonta al siglo XIV, en plena Guerra de los Dos Pedros, el conflicto que enfrentó a los reinos de Castilla y Aragón y que explica su llamativo aspecto de fortaleza.

Desde el exterior llaman la atención sus torres, puertas y ventanas, así como la decoración de rombos y arcos entrelazados.

Torralba de Ribota, Calatayud. Jorge Miret Turismo de Aragón

Sin embargo, el interior guarda algunas de sus mayores sorpresas, con pinturas, motivos geométricos y tres magníficos retablos góticos.

El recorrido por el pasado de la localidad puede completarse además con un torreón defensivo de piedra blanca situado en sus inmediaciones, también vinculado a aquel convulso periodo histórico.

Y para quienes quieran aprovechar la escapada, la zona cuenta con otros destacados ejemplos del mudéjar aragonés en localidades cercanas como Aniñón, Cervera de la Cañada o Villarroya de la Sierra.

Así que este fin de semana Torralba de Ribota ofrece una excusa perfecta para descubrir uno de esos pequeños pueblos con mucha historia.

Una cita en la que el patrimonio y la tradición se dan la mano para devolver al municipio, aunque solo sea durante dos días, a la Edad Media.