Publicada

Pocas cosas resultan más frustrantes que alargar la jornada laboral y comprobar que esas horas extra nunca se compensan.

Con el tiempo, esa situación puede acabar normalizándose hasta el punto de que regalar horas a la empresa parezca algo habitual.

Aunque esta no tiene por qué ser la realidad de la mayoría de compañías, los datos reflejan que sigue siendo un problema estructural dentro de nuestro sistema laboral. Y, como suele decirse, los números no mienten.

En España, según un reciente informe de Comisiones Obreras (CCOO) de 2025, cada semana se realizaron 2,5 millones de horas extraordinarias que no fueron remuneradas.

Si trasladamos esa cifra a la realidad del trabajador, de media, cada persona que hizo horas extra sin cobrar trabajó 5,6 horas semanales sin recibir ninguna compensación económica.

Esto supone un coste laboral no abonado de 141 euros a la semana por trabajador, una cantidad que asciende a 7.355 euros al año entre salarios y cotizaciones.

Frente a esta realidad, el Estatuto de los Trabajadores establece con claridad cuáles son los derechos y las obligaciones en materia de horas extraordinarias. Todo ello sin perjuicio de que los convenios colectivos puedan mejorar los límites fijados por la ley.

"El número de horas extraordinarias no podrá ser superior a ochenta al año", señala el artículo 35.2 del Estatuto de los Trabajadores.

Eso sí, para calcular ese límite no se tendrán en cuenta "el exceso de las trabajadas para prevenir o reparar siniestros y otros daños extraordinarios y urgentes, sin perjuicio de su compensación como horas extraordinarias".

Casos especiales

Ese límite de 80 horas extraordinarias al año no se aplica por igual a todos los trabajadores.

Si tu contrato es a tiempo parcial o tu jornada es inferior a la ordinaria, el máximo se reduce de forma proporcional.

En otras palabras, si trabajas media jornada, solo podrás realizar hasta 40 horas extra al año. En cambio, si la jornada equivale al 75 % de la completa, el límite pasa a ser de 60 horas extraordinarias.

Ahora bien, no todas las horas extra computan para alcanzar este tope. La ley también contempla otra excepción que muchos trabajadores desconocen.

Si la empresa compensa esas horas con tiempo de descanso dentro de los cuatro meses siguientes a su realización, no se tendrán en cuenta a efectos del límite anual.

Imagina que haces 10 horas extra en enero y la empresa te concede días libres antes de mayo para compensarlas. En ese caso, esas 10 horas no se sumarán al máximo de 80 horas establecido por la ley.

Además, ese límite tampoco es inamovible. El Gobierno puede reducirlo o incluso suspender temporalmente la posibilidad de realizar horas extraordinarias en determinados sectores o circunstancias.

Conocer las reglas sobre las horas extra no hará que trabajes menos, pero sí evitará que regales más tiempo y dinero del que la ley permite a tu empresa.