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Si hablamos de piscinas naturales de aguas tranquilas y cristalinas, es muy probable que La Pesquera, en el bonito municipio turolense de Beceite, aparezca entre las primeras recomendaciones. Y no es casualidad.

Este espectacular paraje está formado por un conjunto de pozas de aguas turquesas que el río Ulldemó ha ido modelando con el paso del tiempo.

Eso sí, hay que tener en cuenta que en verano se convierte en uno de los rincones más populares de la provincia para darse un chapuzón y escapar del calor de la ciudad, por lo que suele haber una gran afluencia de personas.

El motivo es sencillo, su gran atractivo reside tanto en la belleza del entorno como en su singular paisaje. La erosión del agua sobre la roca caliza ha ido excavando numerosas pozas o tolls de distintos tamaños y profundidades, creando un escenario de gran valor natural.

Además, La Pesquera se encuentra dentro del Parque Natural dels Ports, un macizo compartido entre Aragón, Cataluña y la Comunidad Valenciana que destaca por su elevado valor ecológico y paisajístico.

A lo largo de unos cinco kilómetros de río se distribuyen alrededor de 15 pozas numeradas con sus respectivos aparcamientos habilitados.

El agua suele ser cristalina, de un intenso color turquesa y con una temperatura agradable durante el verano, bastante más cálida que la de otros ríos de montaña. Algo muy alabado en los comentarios de los turistas.

Las pozas combinan remansos tranquilos, ideales para disfrutar en familia o con niños, con tramos más encajonados y espectaculares, rodeados de imponentes paredes de roca y una frondosa vegetación de ribera.

Además, en lo que a fauna se refiere, no es raro ver peces nadando en sus aguas.

Como no podría ser de otra manera, las opiniones de los visitantes, en tónica general, son más que positivas.

"Cada poza es única. Algunas son perfectas para bañarse, otras para relajarse con el sonido del agua. El entorno transmite paz, y el contraste entre el verde del bosque y el azul del agua es una maravilla", señala una antigua visitante en una reseña de Google.

En la misma línea, otro turista llamado Carlos Martínez señala: "Aguas cristalinas y no tan frías como la del Río Matarraña. Podéis ir a las pozas 'oficiales' pero cualquier rincón que encontréis será perfecto para disfrutarlo".

Montage de fotografías de La Pesquera, en Beceite Carlos Martínez Google Reseñas.

Cómo llegar

El recorrido comienza en el casco urbano de Beceite.

Una vez allí hay que tomar el Camino de la Pesquera, una pista que arranca asfaltada y que, a medida que avanza, adquiere un carácter más rural. El trayecto hasta el Espacio Natural es de 3,1 kilómetros y se completa en unos 10 minutos en coche.

Durante la temporada alta el acceso de vehículos está regulado. Existe un punto de control, el número de plazas de aparcamiento es limitado y es necesario reservar previamente un ticket, con turnos diferenciados de mañana y tarde.

Quienes lo prefieran también pueden llegar caminando o en bicicleta desde el pueblo, una alternativa que, además, permite evitar las restricciones de acceso para los coches.

Además, la visita de estas pozas puede aprovecharse para completar el plan visitando la hermosa localidad de Beceite.

Este pueblo del Matarraña cuenta con un impresionante casco antiguo empedrado, portales medievales, miradores y un puente de piedra que invita a dar un paseo calmado.

Imagen de Beceite. Así es Aragón.

En definitiva, uno de esos pueblos que justifican una escapada exprés de fin de semana este verano.