En la antigua Corona de Aragón podemos llegar a encontrar más de 4.000 castillos, entre torres y demás fortificaciones. Algunos en excelente grado de conservación como el de Loarre, o torres casi en ruinas como el de Tronceda.
Pero hay una fortaleza que destaca por su originalidad: la fortaleza de Jaca
Oficialmente conocida como el Castillo de San Pedro, aunque popularmente se le llama la Ciudadela.
La Ciudadela de Jaca
Esta fortificación de planta pentagonal fue mandada construir a finales del siglo XVI por el rey Felipe II (con el inicio de las obras en 1592).
Su objetivo era proteger los puntos débiles de la frontera con Francia ante los conflictos religiosos que sacudían a la Europa de la época.
Ciudadela de Jaca.
El diseño fue encomendado a Tiburcio Spannocchi, un afamado ingeniero de origen italiano al servicio de la Corona española.
Spannocchi aplicó un esquema revolucionario de arquitectura militar adaptado a la irrupción de la artillería: la denominada traza a la italiana. Este sistema sustituía las altas torres medievales por muros más bajos, gruesos y en talud, con emplazamientos específicos para cañones que eliminaban los puntos ciegos.
Su diseño fue tan efectivo que la fortaleza ha llegado intacta hasta nuestros días.
De hecho, está considerada la única construcción de su género que se conserva completamente íntegra en Europa.
Jaca
Manteniendo originales sus baluartes, foso, cuarteles, camino de ronda, revellín, poternas y hasta un puente levadizo en perfecto funcionamiento.
Vista desde el aire, su simetría pentagonal perfecta y su forma estrellada permiten entender de un vistazo la precisión matemática con la que se concibió.
A lo largo de su historia, la Ciudadela vivió momentos clave.
El 21 de marzo de 1809 fue tomada por las tropas napoleónicas tras la capitulación de la ciudad.
No fue hasta el 17 de febrero de 1814 cuando las tropas españolas, al mando del general Espoz y Mina, recuperaron el castillo tras varios meses de asedio.
A partir de entonces, la fortaleza fue perdiendo progresivamente su peso estratégico militar.
Museo de Miniaturas Militares
Hoy en día, el Castillo de San Pedro se ha reconvertido en un vibrante centro cultural.
En su interior destaca el Museo de Miniaturas Militares, que alberga más de 35.000 figuras de plomo en minuciosos dioramas que recrean grandes batallas de la historia de la humanidad.
El origen de este espacio se remonta a los años 60, cuando el miniaturista Carlos Royo-Villanova comenzó a reunir una impresionante colección a escala 1:87 (unos 20 mm de altura), fabricada en su mayoría por la firma valenciana Alymer (Miniploms).
En 1984, el Ayuntamiento de Jaca adquirió la colección, que primero se expuso en el Fuerte Rapitán para trasladarla más tarde a su ubicación actual en la Ciudadela.
Ciervos en Jaca
Ciervos del foso.
Si hay un detalle que enamora a quienes la visitan, es la manada de ciervos que habita en el foso seco que rodea el perímetro.
La iniciativa nació en la década de 1970 con el fin de revitalizar el entorno del monumento.
Desde entonces, estos animales se han convertido en el gran símbolo de la fortaleza, regalando una estampa tan peculiar como inolvidable para mayores y pequeños.
Además existe lo que se conoce como 'Ecociudadela'.
Un programa de educación ambiental y una actividad turística de la Ciudadela de Jaca que permite a familias y colegios interactuar con los ciervos del foso para concienciar sobre el cuidado de la naturaleza y el peligro de los plásticos.
