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Panticosa, uno de los pueblos más bonitos del Pirineo aragonés, se prepara para viajar varios siglos atrás.

Y es que, si a su encanto natural se le suma un fin de semana repleto de ambiente medieval, el resultado promete ser todo un éxito.

Este viernes 3 de julio arranca uno de los mercados medievales más esperados del verano en el Pirineo. Durante tres días, hasta el domingo incluido, las calles empedradas de esta localidad del Valle de Tena se llenarán de artesanos, trovadores, curanderos y personajes de época.

La cita es un plan perfecto para quienes disfrutan de este tipo de ferias, pero también una magnífica excusa para hacer una escapada de fin de semana.

Programación del viernes 3 de julio

Mañana es una de esas fechas marcadas en rojo en el calendario de miles de españoles.

El primer fin de semana de julio supone, para muchos, el esperado pistoletazo de salida de las vacaciones de verano.

Si eres de los que todavía tiene que trabajar, hay una buena noticia. La programación del mercado no comenzará hasta las 18.30 horas, momento en el que se abrirán las puertas del recinto para dar paso, media hora después, a la inauguración oficial entre la algarabía de juglares y trovadores.

La tarde continuará con dos exhibiciones de cetrería, previstas a las 20.00 y a las 21.30 horas, además de pasacalles itinerantes y un espectáculo de malabares con fuego. La jornada concluirá a las 23.00 horas con el cierre del mercado.

Zona de puestos mercado medieval de Panticosa. Turismo de Aragón / Recreaciones Históricas

Sábado 4 de julio

El sábado será la jornada central del evento y, como no podía ser de otra manera, llegará cargado de actividades de principio a fin.

La programación arrancará a las 11.00 horas con pasacalles itinerantes, cuentacuentos, música de trovadores y un espectáculo de aves rapaces en pleno mercado.

Tras un descanso al mediodía, el mercado volverá a abrir sus puertas a las 18.00 horas.

A partir de ese momento, el ambiente medieval regresará con nuevos pasacalles, exhibiciones de tambores, melodías de la corte, espectáculos de cetrería y un impresionante show de malabares con fuego que pondrá el broche final a la jornada, hasta el cierre previsto a las 23.00 horas.

Uno de los pasacalles de otros años en el mercadillo medieval de Panticosa Turismo de Aragón / Recreaciones Históricas

Domingo 5 de julio, día final del mercadillo

El domingo, la actividad continuará durante toda la jornada. El mercado abrirá sus puertas a las 11.00 horas y no echará el cierre hasta las 22.30, ofreciendo un sinfín de propuestas para disfrutar del ambiente medieval.

A lo largo del día habrá nuevos pasacalles y espectáculos para todos los públicos, entre ellos una actuación de bufones (11.30 horas), repique de tambores, una fiesta de juglares, cuentacuentos y muchas más sorpresas.

Además, se mantendrán las exhibiciones de vuelo de aves rapaces.

El mercado medieval pondrá el broche final al fin de semana con un gran desfile de clausura, acompañado de música y personajes de época, a partir de las 22.00 horas.

Un cierre por todo lo alto para despedir tres intensos días de historia, animación y diversión.

Programación del Mercadillo medieval de Panticosa Ayuntamiento de Panticosa

Qué hacer en Panticosa

Más allá del mercado medieval, como mencionaba anteriormente, Panticosa es uno de esos destinos que invitan a quedarse un poco más.

Su casco urbano, sus calles de piedra y su privilegiada ubicación lo convierten en un excelente punto de partida para descubrir los paisajes del Valle de Tena, uno de los rincones más espectaculares del Pirineo aragonés.

Desde aquí es posible realizar rutas de senderismo para todos los niveles, subir en la telecabina de Panticosa para contemplar las montañas desde las alturas o acercarse al histórico Balneario de Panticosa, rodeado de lagos y cumbres.

A pocos kilómetros también esperan localidades con encanto como Sallent de Gállego, Lanuza o Biescas.

Quienes busquen naturaleza encontrarán miradores, ibones y bosques donde desconectar, mientras que los amantes de la gastronomía podrán completar la escapada degustando la cocina tradicional del Pirineo.

En definitiva, la celebración del mercado medieval se convierte en la excusa perfecta para huir a refugiarse al norte de España.