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Una reforma o un arreglo en casa no suele venir nada bien. El desembolso económico puede ser muy alto, y hacernos un roto.

Además, ahora que llega el verano los aires acondicionados son imprescindibles, pero la factura de luz a final de mes puede hacernos temblar.

Existen maneras de ahorrar energía teniendo un hogar eficiente, con unos muros bien aislantes o unas buenas ventanas. Europa quiere mejorar este aspecto en el parque de vivienda y por ello hay ayudas económicas para obras y reformas.

En concreto existen las ayudas del Programa 3 de rehabilitación energética de viviendas y edificios en Aragón, enmarcadas en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado con fondos europeos Next Generation EU.

Estas subvenciones tienen como objetivo mejorar la eficiencia energética del parque residencial y reducir el consumo de energía en los hogares.

Se gestionan desde el Gobierno de Aragón y se pueden solicitar en este enlace.

Van dirigidas tanto a viviendas unifamiliares como a edificios residenciales colectivos, siempre que se lleven a cabo actuaciones que permitan una mejora acreditada del comportamiento energético del inmueble.

Hay que tener en cuenta que no se trata de una ayuda de cuantía fija, sino de una subvención proporcional al coste de las obras, que puede cubrir aproximadamente entre el 40% y el 70% del gasto subvencionable, en función del ahorro energético conseguido y de las características del proyecto.

En cuanto a las cuantías, aunque dependen de cada actuación, en la práctica estas ayudas pueden suponer varios miles de euros por vivienda, y en intervenciones completas de rehabilitación pueden situarse en torno a los 20.000 euros por vivienda, siempre en función del ahorro energético logrado y del coste total de la obra.

Es decir, no te dan 40.000 euros para que te cambies las ventanas; sino que presentando una reforma significativa que reduzca el consumo energético, podrían cubrirte hasta el 70% de lo que te cueste la reforma.

Requisitos

Para acceder a estas ayudas es necesario demostrar una reducción significativa del consumo de energía primaria no renovable, que en general debe ser de al menos un 30%, así como mejoras relevantes en la demanda energética destinada a calefacción y refrigeración.

Entre las actuaciones subvencionables se incluyen, por ejemplo, el aislamiento de fachadas y cubiertas, la sustitución de ventanas, la mejora de instalaciones térmicas, la incorporación de energías renovables como la solar fotovoltaica o la implantación de sistemas más eficientes como la aerotermia.

Estas intervenciones deben quedar acreditadas mediante un proyecto técnico o memoria redactada por personal competente, así como certificados de eficiencia energética antes y después de la actuación.

Además de los requisitos técnicos, los solicitantes deben cumplir una serie de condiciones administrativas.

Entre ellas, que la vivienda esté situada en Aragón y que, en el caso de edificios, al menos el 50% de la superficie construida sobre rasante tenga uso residencial. También es necesario contar con acuerdo de la comunidad de propietarios cuando proceda, disponer del libro del edificio existente para la rehabilitación, y presentar documentación técnica completa que justifique la actuación.

Las personas beneficiarias pueden ser propietarios, usufructuarios, comunidades de vecinos, cooperativas u otros titulares de los inmuebles.

Asimismo, el programa contempla la posibilidad de ayudas adicionales para situaciones de vulnerabilidad económica, lo que puede incrementar el importe final recibido en determinados casos.